JCE (m-l)

Esta mañana, a las doce, la madrileña plaza de Atocha estaba ocupada por miles de estudiantes, entre los que se encontraban los camaradas de la JCE (m-l). Desde primeras horas ha habido concentraciones a la entrada de los centros en distintos puntos de la Comunidad de Madrid, con una participación destacada de los institutos de Secundaria y de FP. Por la tarde, la manifestación de toda la comunidad educativa, convocada a las seis en Neptuno, ha sido trasladada por la Delegación del Gobierno a Cibeles, al coincidir con el debate de investidura en el cercano Congreso. De ahí que podamos decir que la manifestación se ha convertido en una concentración, ya que centenares de miles de personas colapsábamos el recorrido desde el punto de inicio hasta el Ministerio de Educación.

Los días previos a la huelga, los camaradas de Madrid han repartido el llamamiento firmado junto a Socialismo Mostoleño (SOMOS) y la Federación Republicanos (RPS) en la Complutense, así como en distintos centros de Secundaria y FP. En la manifestación, donde ha destacado la presencia de banderas republicanas, se ha distribuido ampliamente el comunicado de la JCE (m-l).

Camaradas de la Juventud han estado presentes asimismo en las manifestaciones de Barcelona, Valencia, Sevilla, Santiago, Elx, Huelva y otras localidades menores.

En definitiva, se revitaliza la movilización por la educación pública, contra la LOMCE y frente a las reválidas franquistas.

Hay motivos para una huelga en la educación*

La educación pública está sufriendo desde hace años el acoso y derribo por parte del Partido Popular. La LOMCE es la última pieza de una política educativa clasista, destinada a reforzar la enseñanza privada concertada y vaciar de contenido humanístico el sistema educativo. El reforzamiento de la asignatura de Economía (siempre impartida desde una óptica neoliberal), la progresiva marginación de la Filosofía y la Historia, así como la potenciación de la Religión, están conduciendo a la degradación de la educación, sometida a los dictados de un modelo pedagógico absurdo en el que los contenidos científicos se ven sustituidos por oscuros estándares de aprendizaje y competencias.

Las reválidas previstas en la ley se van a convertir en una carrera de obstáculos cuya finalidad no es mejorar la calidad de la educación: lo que pretenden es apartar de los estudios superiores a un número creciente de estudiantes y desviarlos hacia la formación profesional, para satisfacer la demanda de mano de obra barata de los empresarios.

Se ha constituido en València una nueva organización de la JCE (m-l), integrada por estudiantes de secundaria, FP y universidad, así como jóvenes trabajadores y trabajadoras de diversos sectores.

Esta organización nace impulsada por el compromiso de todos los jóvenes que la integran, jóvenes que en una época de desarme ideológico ven necesario formarse y organizarse para combatir por su clase, por la emancipación de la clase obrera, la República y el socialismo.

En esta organización será por tanto un eje central la formación, necesaria para todo comunista, aunque como también ha sido remarcado en la reunión de constitución, la teoría sin práctica no es nada, no nos es útil. Por ello, está claro que una de las principales preocupaciones de esta organización será ligar la teoría aprendida con una práctica correcta y en contacto permanente con las masas.

[El Campamento en imágenes]

[El Campamento fotografiado por los participantes]

El pasado domingo 17 concluyó el campamento Juvenil Antifascista y Republicano “Enrique Ruano”, celebrado en la localidad de Fuentespina (Burgos), y que contó con una activa participación, en su preparación y desarrollo, de los compañeros de la Federación Republicanos y de nuestros camaradas de la JCE (m-l).

Han sido cuatro días intensos en los que se han llevado a cabo desde debates hasta actividades lúdico-culturales de todo tipo. En todas ellas, los participantes han mostrado gran interés y además han podido expresar sus inquietudes políticas, económicas, sociales y personales, aportando la visión y vivencia de la juventud, que está sufriendo en estos momentos las peores consecuencias de la crisis, la cual ha dejado pocas expectativas de futuro, en general para la clase obrera y en especial a los jóvenes trabajadores.

Se ha constituido en Madrid una nueva organización de la JCE (m-l), en la que participan estudiantes de Secundaria y FP, así como jóvenes trabajadores y trabajadoras de diversos sectores precarios.

En la reunión de constitución, se valoró como muy positiva la huelga de estudiantes de los días 13 y 14 de abril, la combativa manifestación de la mañana, en la que participaron activamente nuestros camaradas de la Juventud y proliferaron las banderas, y, sobre todo, las consignas por la República ligadas a la reivindicación de la enseñanza pública, laica y gratuita, así como por la supresión del 3+2, lo cual contibuyó a que hubiera una importante presencia de jóvenes en la manifestación por la III República convocada para la tarde.

Los Gobiernos del capital, y su Estado, están sometiendo a la clase obrera y clases populares a un ataque sin precedentes, en todos los ámbitos (salario, condiciones laborales, servicios públicos, derechos y libertades políticas,…), desde el inicio de la crisis del sistema.

Lo último es el Real Decreto aprobado por el Ejecutivo, por el que se permite la implantación de Grados de 3 años (hasta ahora 4 años + 1 de Máster), que es una nueva agresión contra los hijos de las clases trabajadoras y la Universidad Pública.

En el marco del reciente Congreso del PCE (m-l), se ha reunido una delegación de la JCE (m-l) con la dirección del Partido para analizar la situación creada por la fracción encabezada por miembros de la dirección de la Juventud.

Los militantes de la Juventud que afirman haber roto con el Partido deben saber que han roto con la ideología marxista-leninista. Y lo han hecho cuando más necesario es librar la batalla contra el capital y las corrientes burguesas. Unas corrientes que afirman defender la libertad de conciencia, la democracia y la participación, pero que de hecho promueven la sumisión al sistema -al debilitar la unidad que necesita nuestra clase para combatir el régimen que sustenta la dominación de la oligarquía-; que niegan la lucha de clases, rechazan el papel de la organización e inoculan entre los jóvenes su ideología individualista.

Nuestro Partido acaba de salir de una pelea contra un grupo de liquidadores en el que han tenido especial protagonismo militantes de algunos núcleos de la JCE (m-l), deslumbrados por las falacias del “ciudadanismo”. Este intento fraccional, dirigido a someter el Partido a un populismo de viejo cuño, pese a su apariencia novedosa, no ha supuesto un golpe importante, en la práctica, por cuanto hacía más de un año que este grupo trabajaba por sus propios objetivos, al margen del Partido.