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Senen, PCE (m-l) Andalucía

9 días han bastado para demostrar por dónde crujen las costuras del sistema. Y lo hace ahí donde el capitalismo y ninguno de sus instrumentos de control puede asimilar las luchas, manejarlas y poner las velas a su favor, por muy deterioradas que estén o haya conseguido mantener las condiciones. Nos referimos, obviamente a la lucha de la clase obrera. Descarnada, sincera y sin miedo. Y lo más importante, con voluntad de victoria.

Los obreros del metal de Cádiz, en respuesta a una postura desvergonzada de la patronal, en la negociación del convenio que les toca firmar dijeron basta. Dijeron basta en un sector atomizado por la precariedad y la temporalidad, dependiente en gran medida de empresas matrices que racanean condiciones de trabajo a las contratas. La situación de decadencia industrial en la bahía de Cádiz viene de largo, con un amplio historial de deslocalizaciones, cierres y regulaciones de empleo que están haciendo de la provincia campeona en los datos de paro a nivel estatal, con permiso de la provincia de Huelva, que le va a la cabeza y aquejada por una situación similar.

La batalla por sus puestos de trabajo son habituales y contínuas, así como en el resto del Estado. Coetánea a esta valiente lucha ha sido la de los compañeros de Pilkington en Puerto de Sagunto, los cuales se enfrentaban a un proceso de deslocalización de parte de su producción a países del este de Europa, batalla que también han ganado.

Santiago Baranga

Los partidos políticos no son solo expresión de la lucha de clases que se desarrolla fuera de ellos y en su propio seno: son ante todo, y como cualquier realidad social, producto de la historia, con sus estructuras, procesos y capacidad de agencia de los individuos y de las clases sociales.

Cuando, en el otoño de 1964, un grupo de delegados lleva a cabo el proceso de unificación de los diferentes grupos marxistas-leninistas que acabarán dando lugar al PCE (m-l), confluyen a escala internacional el viraje de la URSS hacia la coexistencia pacífica–tras el XX Congreso del PCUS–, con la consiguiente oposición china, y las experiencia triunfantes de los pueblos dependientes contra el imperialismo en Cuba, Argelia y, sobre todo, Vietnam, que devuelven al primer plano la lucha armada como instrumento revolucionario. En España, mientras tanto, los cambios inducidos por la política tecnocrática desarrollada por los ministros del Opus Dei –con el apoyo de Estados Unidos y las instituciones financieras del capitalismo mundial–, extienden y profundizan las contradicciones sociales anunciadas ya en los cincuenta, elevando la conflictividad hasta cotas desconocidas en España durante décadas. Es este hecho, ante todo, el que obliga a la dictadura a intentar legitimar su brutal régimen sobre nuevas bases, toda vez que la cultura de la Victoria es ya incapaz de contener el descontento social, aunque, paradójicamente, para entonces el PCE ya se ha embarcado en su política de «reconciliación nacional».

Por la ruptura republicana: Liquidemos la monarquía y la constitución de 1978

Carlos Hermida

El aniversario de la Constitución coincide este año con una gravísima crisis capitalista agudizada por la pandemia. Las desigualdades sociales se han incrementado hasta el punto de que un 27% de la población española se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social. Hay cientos de miles de hogares que no pueden hacer frente a la factura de la luz y las despensas y comedores solidarios son el último recurso para sectores cada vez más amplios de la sociedad.

Frente a este panorama desolador, las grandes empresas multiplican sus beneficios y los llamados partidos “constitucionalistas” se disponen a conmemorar un año más un texto constitucional que en 1978 estableció una monarquía ilegal e ilegítima en origen, impuesta por un dictador fascista que implantó en España un régimen de terror entre 1939 y 1975.

Agustín Bagauda

La clase obrera, por muchas peroratas que durante decenios han vertido sus enemigos y los enemigos del Socialismo (con mayúsculas), los apologistas del fin de la historia, del fin de la clase obrera como clase revolucionaria (no pocos, traidores a la causa), del fin de la lucha de clases; la clase obrera, decimos, es la principal y más consecuente clase revolucionaria de la sociedad. Sin su concurso no hay revolución posible, menos una con carácter socialista; no hay cambio social posible.

Nosotros somos un partido comunista, un partido con el gran objetivo de la revolución social. Y aspiramos, por ello, a ser la vanguardia de la clase obrera, es decir, a dirigirla y orientarla con rumbo revolucionario, a estar en la cabeza de sus batallas. Para ello, tenemos que estar a su lado, entre ella, con sus reivindicaciones, en sus luchas (parciales, sectoriales y generales), en sus conflictos laborales, en sus barrios con sus problemas cotidianos, en los espacios de clase donde el movimiento obrero está organizado. Esto que parece una obviedad, algo evidente, no lo es tanto y surgen toda una serie de problemas a la hora de llevarlo a la práctica. Hemos tropezado con incomprensiones de camaradas que tienen una concepción utilitaria del sindicato (y al que exigen idealistamente una pureza ideológica) en oposición al papel activo y organizado que los comunistas debemos tener allí donde se organiza nuestra clase, con independencia de la ideología de sus cúpulas; hemos tenido (y tenemos) dificultades, de orden política y organizativa, a la hora de llevar a la práctica esta consigna del partido; nos ha faltado audacia e iniciativa para desplegar esta labor.

Entrega XI de la serie Tecnología y capitalismo. Google, paradigma del control tecnológico de la sociedad (I): Inteligencia Artificial

P. Recife

En estos momentos que tanto se habla de la Inteligencia Artificial en realidad muy pocos saben qué es, cómo se usa, cómo influye y transforma la sociedad y cómo es utilizada por empresas tecnológicas y gobiernos de todo el mundo. Como todos los avances tecnológicos de la Humanidad tiene sus luces y sus sombras y, como siempre ha sucedido, depende de qué clase lo controle para que beneficie o no al mayor número de personas.

En este y siguientes artículos vamos a ver cómo la aplicación, cada vez mayor, de la Inteligencia Artificial (IA) en numerosos ámbitos, está tejiendo una tela de araña que, cada día que pasa y avanza su investigación, nos controla, estudia, somete mediante grandes corporaciones tecnológicas –como Google- y gobiernos que han encontrado en esta tecnología, una poderosa herramienta de dominación.

Un poco de historia

Hablar de IA es necesariamente hablar del matemático del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), Marvin Lee Minsky uno de los genios más eminentes del siglo XX, pese a que poca gente lo conoce. Minsky fue cofundador del prestigioso laboratorio de inteligencia artificial y, hasta su muerte en enero de 2016, ocupó la plaza de Profesor Toshiba de los Medios de Comunicación y las Ciencias, ambos en el MIT. Es considerado uno de los mas destacados padres de la inteligencia artificial y, sus vaticinios, hechos hace ya mas de 50 años, son hoy una realidad.

J. Morales

Aunque en general la mayoría de los jóvenes en nuestro país sufren la lacra del paro y la precariedad en el empleo, son los hijos de los sectores más pobres de  la población los que se llevan la peor parte  también en el ámbito de la educación. Históricamente en España, a estudiar FP iban mayoritariamente los hijos  de los obreros, aunque esta tendencia ha experimentado una pequeña variación en los últimos años, con los cambios en la esfera productiva. Ahora, el ansia de beneficios del capital, en una crisis capitalista como en la que estamos  inmersos, hace que el sector público (sanidad, educación…) sea visto como un gran nicho de negocio y especulación. Y una vez más a costa de los más débiles  económicamente.

El 28 de julio de este año, saltaba a los medios de comunicación,  una alarmante noticia “Casi 7000 jóvenes madrileños, condenados  a la precariedad  se quedaban sin plaza en la FP de Grado Medio”, como si fuera una novedad solo de este curso y no la tónica general de las últimas décadas.

Carlos Hermida

El 7 de noviembre de 1917 (25 de octubre según el antiguo calendario ruso), los obreros y soldados de Petrogrado, dirigidos por el Partido Bolchevique, derrocaron el gobierno provisional de Kerensky y tomaron el poder en Rusia. La Guardia Roja se hizo con los principales edificios gubernamentales antes de lanzar el asalto final sobre el Palacio de Invierno. Las heroicas jornadas de octubre --como las describió el periodista norteamericano John Reed-- estremecieron al mundo. Se abrió entonces una nueva época para la humanidad.

Durante años, los comunistas y el pueblo de la URSS libraron batallas colosales y alcanzaron, en el campo económico, social, cultural y militar, avances prodigiosos. Luchando contra la contrarrevolución interna y la agresión de las principales potencias capitalistas, convirtieron al empobrecido y explotado país que heredaron en una potencia mundial de primer orden.

Hasta 1917 la posibilidad de acabar con el capitalismo y construir el socialismo estaba en los libros escritos por Marx y Engels, pero la revolución bolchevique demostró que otro mundo era posible, un mundo sin explotados ni explotadores, un mundo en el que los obreros y los campesinos fueron capaces de ser dueños de su propio destino. Por eso, los hechos de 1917 tuvieron eco en todo el mundo, entusiasmando a los trabajadores y sumiendo a la burguesía en la peor de sus pesadillas.

Sofía Ruiz

Las ciudades, como espacio donde viven y se relacionan las comunidades humanas, han ido transformándose de acuerdo con los procesos de producción económica y reproducción social. Decía Lefevre que “Es el espacio y por el espacio donde se produce la reproducción de las relaciones de producción capitalista”, de esta manera, para comprender las dinámicas socio-espaciales tendremos que comprender las dinámicas del capitalismo en cada momento.

La ciudad capitalista, actualmente, se basa en un modelo urbano que transforma nuestros pueblos y ciudades en espacios diseñados para la reproducción económica y la distribución e intercambio de mercancías, a través de la búsqueda del beneficio económico en la ordenación del territorio , estableciendo que toda intervención urbana tiene que extraer plusvalor, extendiendo el control y la filosofía capitalistas a todos los ámbitos de nuestras vidas.

En España los ayuntamientos de un color u otro han gobernado la ciudad como una gran empresa. Con los objetivos de producir una marca reconocible y difundirla a través de eventos, poner a producir todos sus espacios, captar oportunidades de inversión , reducir gastos y obtener beneficios. Desde la lógica empresarial la reducción de gastos superfluos, es la reducción de gastos de mantenimiento y reproducción del personal (educación, sanidad, servicios sociales….)

M.H.G.

Con el lema La salud mental, un derecho necesario. Mañana puedes ser tú, hace unos días, el 10 de octubre, se celebraba el “Día Mundial de la Salud Mental”,

En un contexto cada vez más sensibilizado con este tema, tanto que ha sido objeto de una campaña mediática y política bastante importante en los últimos meses: deportistas que renunciaban a sus competiciones; el diputado Errejón lanzando una campaña solicitando más medios para la salud mental “Es necesario que el Gobierno pase de las palabras a los hechos en salud mental. En España hay una pandemia de salud mental, de gente que no puede dormir si no es con pastillas, de gente que no aguanta el día a día y el Gobierno hasta ahora no ha hecho nada”; numerosos medios de comunicación organizando coloquios de versados “tertulianos” de los que de todo saben y de todo opinan; el estudio 'World Mental Health 2021' de Ipsos que desvela de que el 35 % de la población española considera que (la salud mental) es el principal problema de salud.. y así un largo etcétera.

Reconociendo la escasez de profesionales de salud mental en la sanidad pública, que en la mayoría de los casos se tarda dos meses en conseguir una cita para atención,...

Mohamed Merabet, Vía Democrática

Carta a Paris

29/10/2021. Paris y su mito de capital de la revolución y de las luces es también de un imperio sin piedad con los condenados de la tierra.
Paris y la metrópoli, las colonias y las posesiones del ultramar es un recorrido histórico muy espantoso a la hora de abordar sus dimensiones en los contextos que han configurado esa espinosa relación histórica.

Paris que de manera elegante siempre ha procurado blanquear la obra colonial, impresionando sobre su misión civilizadora y universalista ha procurado discretamente cuidar su firme control sobre el destino de sus ex colonias y vigilando los intereses estrategicos de un estado capitalista y sangriento.
Revertir la descolonización en neocolonialismo y la independencia en dependencias no es sólo un juego de palabras, es una nueva y profunda desarticulación del continente africano.

Para mantener el expolio y el acceso a los recursos energéticos Francia asesoró detalladamente el desmantelamiento de las resistencias populares, la conversión de los ejércitos de liberación en aparatos policiaco-militares y las incipientes políticas públicas en gestiones técnico-burocraticas al servicio del clientelismo y desfigurando las sociedades, los territorios y sus realidades.

A. Bagauda

En otras ocasiones ya hemos dicho que el ciclo movilizador 2010-2014 no reportó nada sustancial a la mejora de las condiciones laborales y de vida de las clases trabajadoras, a pesar de las grandes manifestaciones, algunas gigantescas como la del 22-M en Madrid. Continúan las dos reformas laborales, las dos reformas de las pensiones (y nada bueno tiene la que están pergeñando con la aquiescencia de las cúpulas de CCOO y UGT), los procesos de privatización de los servicios públicos,… Es preciso señalarlo para, a continuación, extraer las lecciones oportunas y aplicarlas a la práctica política.

Primera, no basta la labor institucional para que los intereses populares tomen cuerpo legislativo y político y se avance en la solución de los problemas. Es una condición sine qua non que haya un pulso popular vivo en los barrios, en la calle, en los tajos, si queremos consolidar los logros y traer nuevas conquistas, es decir, que el pueblo ORGANIZADO haga POLÍTICA (con mayúsculas). La mera expresión “Pueblo organizado” tiene, per se, una gran carga política. Porque se organiza para algo, para hacer política en su propio interés y, por tanto, contra sus enemigos de clase. Podemos condujo todo aquel descontento popular al estrecho y estéril ámbito institucional, para que la política no la hiciera el pueblo, sino las “egregias personalidades”, los “líderes”, ellos.

S. Baranga

Lo sentenció, hace doscientos años largos, Maximilien Robespierre: «Nadie quiere a los misioneros armados». Lo pudo comprobar amargamente Napoleón, y unas pocas décadas después lo experimentarían también los ingleses en Afganistán: «Las tropas anglo-indias estaban obligadas a combatir sin cesar –relataba Engels- McNaghten declaró que esto era la situación normal de la sociedad afgana y escribió a Inglaterra que todo estaba controlado […] Así se acabó la tentativa de los ingleses de instalar un príncipe fabricado por ellos en Afganistán».

A medida que se representaba el último acto de la ocupación de Afganistán por las tropas norteamericanas y sus aliados, se extendió por algunos medios la visión («narrativa», según la verborrea actual) de un pueblo indómito y un país inexpugnable para los invasores de todas las épocas. Lamentablemente para ellos, las causas reales son bastante más prosaicas que esta idea “romántica” que constituye, en realidad, una actualización de las imágenes deformadas por el orientalismo y de la visión del ocupado como irreductible bárbaro que no entiende otro lenguaje que el látigo. No en vano, han sido numerosas las voces que en los centros y medios del imperialismo se han lanzado a denostar el fin de la presencia occidental en Afganistán, entre otras razones, ¡cómo no!, por la necesidad de defender la «democracia» y los derechos de las mujeres afganas.

Carlos Hermida

El 16 de octubre de 2020 murió Raúl Marco, fundador del Partido Comunista de España (marxista-leninista).  Hace ahora un año que nos dejó  el camarada, el amigo, el compañero, el infatigable luchador comunista que hasta el último momento mantuvo su actividad como dirigente del Partido. Dedicó toda su vida a combatir la injusticia, la explotación y la barbarie del capitalismo; a luchar por la causa del socialismo y la República. Y lo hizo siempre desde la honestidad y la firmeza en los principios del marxismo-leninismo, librando en todo momento una dura batalla contra el revisionismo, denunciando también a los  que vergonzosamente traicionaron en nuestro país la causa republicana.

En un momento en que una buena parte de los políticos están desprestigiados por sus prácticas corruptas y la defensa de unos intereses que son ajenos a las necesidades de nuestro pueblo, Raúl Marco, con su actitud, su ejemplo y su coherencia, fue un hombre que dignificó la Política. Si tuviéramos que definir al camarada Raúl con una sola palabra, sería esta: LUCHADOR. Sí, porque su vida fue lucha, combate, esfuerzo. Libró una dura batalla contra el revisionismo dentro del PCE y, cuando ya no fue posible revertir ni cambiar la degeneración en que había caído el partido de José Díaz, tuvo el inmenso valor, junto a Elena Ódena, de fundar el PCE (m-l). Y dar ese paso en 1964 no fue fácil.

A. Gutiérrez

La factura de la luz no deja de subir y el propio gobierno asume que mínimo subirá un 25%. ¿A qué se debe esta subida imparable de los precios? ¿Por qué el gobierno de coalición PSOE-Podemos no hace nada para evitar toda esta situación?

Para responder la primera pregunta, tenemos que remontarnos a las privatizaciones que se hicieron en España en la década de los años noventa con la ley 54/1997 y las reglas que marcaron para el funcionamiento del mercado. La fijación de precios de la energía se hace de la siguiente manera: todos los operadores de energía van cada día a una subasta donde comunican toda la energía que pueden producir y a qué precio. Entonces, se va cubriendo la demanda con los operadores y precios más baratos. Llega un punto que esos operadores no pueden cubrir mas demanda (o no a ese precio) y la demanda se cubre con otros operadores/precios. Una vez se ha cubierto toda la demanda, todos los megavatios se pagan al precio del operador más caro, él último y más caro en entrar fija los precios de ese día.

Arturo Gómez

El gobierno sirve en bandeja de plata a la patronal una masa de jóvenes condenados a la explotación laboral. Solamente cabe manifestar nuestro más enérgico rechazo a esta Ley que hace de la formación profesional un negocio privado con las políticas más neoliberales en un contexto de crisis económica mundial. Tras las modificaciones que la LOMLOE ha introducido en la Ley Orgánica de Educación y en la Ley Orgánica de las Cualificaciones y la FP, el Proyecto de Ley que inicia ahora el trámite parlamentario apunta a una reforma, pactada ya con la patronal y el IBEX-35, que afectará a todo el sistema de Formación Profesional.

Estamos presenciando una planificación de la FP en función del mercado. En septiembre se dio luz verde a la nueva y neoliberal Ley de la Formación Profesional. El Consejo de Ministros ha aprobado este proyecto, cuyo Anteproyecto fue elevado al Consejo de Ministros en junio pasado, que establece importantes cambios en la formación profesional del régimen monárquico de Felipe VI, donde la FP Dual se convierte en el epicentro de esta reforma que se pondrá al servicio de la economía de mercado.

C. Hermida

Los principales medios  de comunicación de todo el mundo  conmemoran hoy el vigésimo aniversario de los atentados que sufrió Estados Unidos el año 2001. Las televisiones han mostrado hasta saciedad las imágenes en las que dos aviones se lanzan contra el World Trade Center y el  posterior  hundimiento  de las denominadas “torres gemelas”, mientras los  periódicos condenan una vez más el terrorismo islámico. Sin embargo, otro 11 de septiembre queda en la  penumbra.  Nos referimos al golpe que en 1973, en esa fecha, el ejército chileno perpetró contra el gobierno de Salvador Allende y que instauró una brutal dictadura que asesinó y torturó a miles de personas. Ese golpe no merece  atención por el papel directo que tuvo la administración estadounidense. Y es que son muchos los periodistas que no quieren molestar a quien les da de comer. En un hipócrita ejercicio de doble moral, se condena el terrorismo que sufrió Estados Unidos, pero se ignora el terrorismo sistemático que ejerce este país contra los pueblos del mundo.

P. Recife

En el anterior artículo vimos como a las grandes farmacéuticas y a los estados que las amparan lo único que les preocupa es su cuenta corriente y dominación pero no la salud, no ya de la Humanidad en general, ni tan siquiera la de sus propios ciudadanos. La exigencia global pidiendo la liberación de las patentes aun continúa, a pesar de que el debate lleva ya mas de un año en primera línea en todos los foros internacionales1 y gobiernos afectados, en los que ha habido muchos gestos, buenas palabras, estupendas intenciones2 y ninguna medida real para solucionar el problema.

Como “primera” medida en enero de este año, varios países, entre ellos España, anunciaron a bombo y platillo que se comprometían a donar las vacunas que les fueran sobrando como gesto solidario y progresista. La realidad que no contaron es que las vacunas enviadas a terceros países estaban a punto de caducar (Suráfrica las envió a falta de dos días de su caducidad) y, peor aun, que a los países que llegaban esas dosis, no contaban ni con medios ni personal necesario para poderlas poner3.

En ese mismo mes, expertos virólogos, epidemiólogos, médicos y otros científicos profesionales, junto a organizaciones médicas solidarias y sin ánimo de lucro, que veían que el problema de la pandemia se iba a extender a nivel global en poco tiempo y afectar a millones de personas, como así ha sido, hicieron la petición -por diversos medios y a distintos organismos mundiales y gobiernos- de liberar las patentes de las vacunas para que se pudiera producir en todas partes y atajar la pandemia en un plazo más corto y más eficazmente.

C. Hermida

Tras la muerte de Franco, el panorama historiográfico español inició una nueva andadura, parcialmente libre de la férrea censura que había impuesto la dictadura a quienes escribían alejándose de  los cánones oficiales.

Una nueva generación de brillantes historiadores --Ángel Viñas, Enrique Moradiellos, Julio Aróstegui, Julián Casanova, Francisco Espinosa, etc.-- desmontaron con fuentes documentales y un concienzudo trabajo de archivo todos las mentiras que el régimen franquista había tejido sobre la II República y la Guerra Civil, y hubo un momento en que parecía que los mitos de la Cruzada de Franco habían quedado definitivamente destruidos por la historiografía científica. Pero fue más un espejismo tras el que se ocultaba una dura realidad.
La llegada al gobierno del Partido Popular en1996, de la mano de José María Aznar, fue el punto de partida de un rearme ideológico de la derecha española. Desde la fundación FAES, junto con numerosos medios de comunicación, se lanzó una ofensiva que tuvo como objetivo poner de nuevo en circulación las viejas tesis franquistas sobre la historia contemporánea española.

Agustín Bagauda

El primero de enero de 1959 triunfaba, con las armas en la mano, la revolución en Cuba. Batista caía bajo el empuje de las fuerzas revolucionarias, que cortaban las cadenas que uncían a Cuba al carro del imperialismo yanqui.

Ese triunfo, que lo era también de los pueblos hermanos de América Latina y el Caribe (y del mundo entero), suponía un mazazo al ejercicio de dominación yanqui en esas longitudes, y un ejercicio de dignidad popular tomando cuerpo el principio de autodeterminación de los pueblos. Los nuevos gobierno y estado revolucionarios pusieron en marcha toda una serie de políticas y medidas en beneficio de los trabajadores y el pueblo cubano: reforma agraria, nacionalización de las empresas estadounidenses, sanidad, educación, seguridad social,…
Desde entonces, el imperialismo yanqui no ha parado de actuar, de mil y una formas, contra la revolución cubana, contra el gobierno revolucionario, para echarlos abajo, para poner de nuevo el yugo de la opresión, extorsión y explotación al cuello del heroico pueblo cubano. Desde varios intentos de magnicidio y ejecución de atentados terroristas al boicot económico y campaña difamatorias, pasando por Bahía Cochinos.

J. Romero

Durante semanas se ha estado hablando de las brutales medidas que preparaba la banca en España en el marco de su proceso de reestructuración: fusiones, despidos, cierre de oficinas y generalización de comisiones a los clientes. Como suele ocurrir, pasado un tiempo y una vez que los principales sindicatos del sector acuerden una disminución  (simbólica por lo común) del número, y la mejora de las condiciones para los miles de despidos, las aguas volverán a su cauce y se cubrirá con un manto de silencio informativo la realidad.

Serán miles las familias afectadas por el ERE y miles los ciudadanos (especialmente los mayores y los habitantes de la España vaciada) que perderán la oficina bancaria donde dirigirse para cobrar su pensión o realizar movimientos en su cuenta, pero el juego seguirá, porque en España siempre gana la banca; nada que no haya ocurrido otras veces. Los datos son demoledores: Según CCOO se ha pasado de 276.497 profesionales contratados en 2008 a los 173.447 con los que contaba a finales de 2020 el sector financiero, lo que supone una reducción bruta de unos 103.000 trabajadores, un 37,3% menos en 12 años, duplicando el porcentaje del ajuste realizado en el conjunto de la Eurozona y muy por encima de las magnitudes de Alemania (-15,6%), Francia (-5,9%), Italia (-17,1%) o Portugal (-18,1%). A ello habría que sumar, la nueva ola de reestructuraciones que podría situar por debajo de 150.000 la cifra de empleos en el sector; es decir, otros 20.000 puestos de trabajo menos que colocarían a España a la cola de la Eurozona en nivel de bancarización.

J. Romero

En “La situación de la clase obrera en Inglaterra” escrita hace más de 150 años por un joven Federico Engels, se resume en una abrumadora descripción el sórdido ambiente de vida y trabajo del proletariado inglés y sus brutales consecuencias. Mucho ha llovido desde entonces: la acción colectiva de millones de obreros agrupados en organizaciones de clase para la defensa de sus intereses, formidables luchas, combates políticos y revoluciones que han servido de ejemplo para todos, han ido imponiendo normas y regulaciones, que han modelado unas condiciones de trabajo menos degradantes, al menos en los países más desarrollados. Condiciones que siguen puestas en cuestión por la acción del capital.

El accidente es una consecuencia implícita en el proceso de producción; cualquier error humano, elementos circunstanciales no previsibles o el simple azar pueden provocar un accidente de funestas consecuencias. Sin embargo el capitalista sigue la misma lógica “práctica” del patrón inglés del que trataba Engels en su obra: considerar la fuerza de trabajo como una mercancía más (y no la más cara) sujeta de forma implacable a la ley de la oferta y la demanda, por lo que la enorme extensión y gravedad del problema es consustancial al modo de producción capitalista.

P. Recife

Desde que aparecieron y fueron aprobadas para su uso las primeras vacunas contra el COVID19 la guerra económica e imperialista por su control y dominio geoestratégico ha sido clara. Lo que menos les importa a las grandes farmacéuticas y los estados que las amparan es la salud de la ciudadanía; lo que les interesa es que la maquinaria productiva continúe funcionando para seguir sacando pingües beneficios a costa de la explotación de la clase obrera y las masas populares.

En la UE la guerra se hizo notoria desde el inicio con su enfrentamiento con AstraZeneca en el lamentable desarrollo de los hechos contractuales y no contractuales por la parte británica-sueca. “Casualmente” cuando comienza esta guerra, comienzan a aparecer noticias, ampliamente difundidas, sobre posibles casos de trombosis aparecidos tras la vacunación de AstraZeneca que han provocado una alarma un tanto desproporcionada –se han producido solo 120 casos por 34 millones de vacunados en Europa– generando incertidumbre y temores que se vieron agudizados con la paralización de la vacunación en varios países (España entre ellos) y sembrar la duda a los vacunados por si les cambiarán la segunda dosis por la de otra vacuna –como manifestaron varios políticos de la UE, medida que todos los expertos desaconsejan sin previos estudios hechos. Tras meses de presión, amenazas y tiras y aflojas por ambas partes, el comité de seguridad de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) ha reconocido que la relación entre la vacuna de AstraZeneca y la formación de trombos son casos muy raros y recomienda seguir poniendo esta vacuna porque es mucho mayor el beneficio que el riesgo.

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