Imprimir 

peleafascista

 

Julio Calafat

Después de no sé cuántos días de «acuartelamiento», más forzado que los que me imponían de arresto en la mili (caballería), me disponía a zarandear algo a un par de dirigentes del PP y VOX a cuál más reaccionario, embustero, manipulador y camandulero, cuando en uno esos ratos de leer lo primero que tienes a mano, he dado con un artículo sobre el Covid 19, del que copio unos párrafos del filósofo Boff, y del analista y escritor Klare.
Copio literalmente:
«No podemos seguir tal como nos estamos comportando. En caso contrario, la propia Tierra se librará de nosotros, seres excesivamente agresivos y maléficos para el sistema vida. Sacamos de ella más de lo que puede dar. Ahora no consigue reponer lo que le quitamos. (…) da señales de que está enferma, de que ha perdido su equilibrio dinámico, calentándose de manera creciente, formando huracanes y terremotos, nevadas antes nunca vistas, sequías prolongadas e inundaciones desvastadoras.» (Boff)
«Los científicos han demostrado que el impacto humano en el ambiente, en especial el uso de combustibles fósiles, está produciendo ciclos de realimentación que dañan gravemente a los pobladores terrestres, como tormentas extremas, sequías permanentes, incendios masivos y reiteradas olas de calor cada vez más dañinas.» (Klare)


* * * * *
«Como honraría a nuestra cultura política tener siempre presente que la Constitución republicana, la de 1931, fue la primera que recogió una idea de la salud como bien común y como derecho social. La sanidad pública y universal, que hoy nos resulta imprescindible y admirable, fue concebida por vez primera en aquella II República que asesinó el fascismo. Sus herederos quisieron también acabar con esa sanidad, y casi lo logran. Lo hicieron mientras lanzaban salvas a un rey cuya gran ocupación fue la de hacerse inmensamente rico. Y asegurar a su hijo el trono que todo eso representa. Y a su nieta después. Un abusivo anacronismo que debemos denunciar sin ambages y por el que hoy, más que nunca desde hace demasiado, debe honrarnos y proclamar: Salud y República.»
(Extracto de un artículo de «el diario.es» del 15 de abril)