Artículos

Enver Hoxha

Los trágicos acontecimientos de Chile, enseñanza para los revolucionarios de todo el mundo. Zeri i Popullit, 2 de octubre de 1973

«La tormenta contrarrevolucionaria en Chile continúa azotando furiosamente a las masas trabajadoras, a los patriotas y a los combatientes de ese país. Las fuerzas de derecha, que llegaron al poder por medio del golpe de Estado del 11 de septiembre, están imponiendo semejante terror que hasta los hitlerianos les envidiarían. La gente es asesinada y masacrada en plena calle, en los centros de trabajo, en todas partes, sin juicio y bajo cualquier pretexto. Incluso los estadios deportivos han sido transformados en campos de concentración. Está siendo pisoteada la cultura progresista y son quemados en las plazas, al estilo nazi, los libros marxistas. Los partidos democráticos, los sindicatos y las organizaciones democráticas han sido declarados fuera de ley, y un obscurantismo medieval envuelve a todo el país. Aparecen en la primera línea del escenario político las fuerzas más tenebrosas, los ultrarreaccionarios fanáticos, los agentes del imperialismo estadounidense. Las libertades democráticas, que el pueblo había conquistado con su lucha y con su sangre, desaparecieron en un solo día.

Raúl Marco

Con gran pesar hemos recibido, tardíamente, la triste noticia del fallecimiento de Manuel Ballestero, el pasado mes de enero.

Ballestero, fue un brillante intelectual, filósofo, escritor, miembro del PCE, en el que se mantuvo pese a sus claras divergencias con la política de Carrillo. Comunista, y por ende antifranquista activo y republicano de pro.

Tuvo que exilarse a Francia, donde llevó a cabo una intensa labor docente como profesor en la Universidad de la Sorbona; y política, con sus trabajos de investigación ideológica. Activo en los medios políticos del exilio y la emigración, nunca ocultó su desacuerdo con el derechismo de Carrillo. Carrillo y su equipo fueron siempre un tema de discusión en el que Manuel Ballestero brillaba por sus análisis. Rechazaba los análisis triunfalistas de la dirección del PCE. Solía citar a Lenin (que yo trato de reproducir, aproximadamente):

«Una situación revolucionaria no desemboca obligatoriamente en revolución. Incluso en momentos de grave crisis los gobiernos no caen, si no se les empuja.»

 

 Álvaro Heredia

El pasado 20 de agosto recibimos la noticia de que el político ruso Aleksei Navalny, según su portavoz, habría sido objeto de un envenenamiento cuando se dirigía en avión a Siberia. Aún queda por esclarecer dicha acusación, por probable que parezca, mas poco importó este hecho a los medios de comunicación occidentales: inmediatamente, engrasaron su maquinaria propagandística para ensalzar la figura de Navalny, como si de un mártir de la democracia se tratara. El Mundo, El País, The Washington Post, France 24, etc., declararon unánimemente que el “principal opositor a Putin” se encontraría al borde de la muerte, debido a su lucha contra “las corruptelas del gobierno ruso”.

Aclaremos, en primer lugar, una cuestión en la que inciden y mienten descaradamente los medios de propaganda occidentales: Navalny no es el principal opositor a Putin y su partido, Rusia Unida:

Nils Andersson

La salida de la pandemia provoca gran variedad de debates, de declaraciones e iniciativas para que «el mundo después de la pandemia no sea como el anterior» y que no sean los pobres los más vulnerables y los sacrificados. Mas la crisis que golpea a los cinco continentes, plantea otro problema cuyas consecuencias pueden ser grandes para los pueblos: ¿cómo será el mundo después?, ¿cómo serán las relaciones internacionales al salir de la pandemia, serán multinacionales (en un mundo hegemónicamente capitalista no pueden ser solidarias), o más antagónicas?

La situación plantea muchos interrogantes, empero se perfila el marco en el que las relaciones internacionales van a evolucionar. Una primera constatación, desde el cambio de siglo se ha pasado de un mundo en el que los Estados Unidos eran hegemónicos, a un mundo considerado por los especialistas multilateral (apolar, pluripolar) y como principales potencias Estados Unidos, China, Europa, Rusia y la India, a las que se pueden añadir polos emergentes, como Indonesia, Brasil o México. ¿Esta visión no ha sido rebasada, no se perfila una nueva bipolaridad entre EE. UU y China? Los medios y la capacidad económica, industrial, financiera, militar, científica de esas dos potencias son incomparablemente superiores a las de los otros Estados, o conjunto de Estados, como la Unión Europea. Este nuevo mundo bipolar que se perfila, es totalmente diferente al de los Estados Unidos y la Unión Soviética durante la guerra fría.

Efrén H.

El 25 de febrero de 1865 apareció en el diario La Democracia un artículo del republicano Emilio Castelar titulado El Rasgo. En él se criticaba con dureza la decisión que habían tomado conjuntamente la reina Isabel II y el gobierno del Partido Moderado para enajenar algunos bienes del Patrimonio Real como medio de hacer frente a la difícil situación económica del país. El 75% del producto de las ventas se destinaría a la Hacienda Pública y el 25% se lo embolsaría la reina. Mientras que el gobierno lo presentaba como un gesto de generosidad de la monarquía, Castelar denunciaba que el Patrimonio Real era en realidad patrimonio nacional y que Isabel II se estaba apropiando indebidamente del valor de unos bienes que pertenecían al pueblo español. No había ningún rasgo generoso, sino un acto indecente ejercido por Isabel II sobre propiedades que pertenecían a la nación española.

La reacción del gobierno no se hizo esperar y el Ministro de Fomento exigióal rector de la Universidad Central, Juan Manuel Montalbán, el cese inmediato de Emilio Castelar, contra quien el 8 de marzo se dictaba auto de prisión. Ante la negativa del rector, el ministro publicó en la Gaceta de Madrid el cese del rector el día 7 de abril, al tiempo que Castelar era desposeído de su Cátedra de Historia.

El 10 de abril se produjeron manifestaciones de estudiantes universitarios en Madrid contra estas medidas arbitrarias. La Guardia Civil y unidades del Ejército reprimieron violentamente las protestas, causando 14 muertos y 193 heridos. Los sucesos de la denominada “Noche de San Daniel” causaron una enorme indignación contra la monarquía isabelina y fueron una de las causas que provocaron tres años más tarde el movimiento revolucionario que expulsó del trono a Isabel II.

Un crimen contra la Humanidad cometido por razones políticas y enmascarado con falsos argumentos militares

Carlos Hermida

El 6 de agosto de 1945 un avión estadounidense arrojó a las 08:15 horas una bomba atómica sobre la ciudad de Hiroshima. Cerca de 100.000 personas murieron instantáneamente y 70.000 resultaron heridas. El 90% de los médicos y el 93% de las enfermeras murieron en la explosión, ya que la mayoría se encontraba en el centro de la ciudad, el área que recibió el impacto directo, lo que dejó a los heridos sin asistencia sanitaria. El 9 de agosto, una segunda bomba impactó sobre Nagasaki con efectos igualmente devastadores. Ambas ciudades quedaron arrasadas y los efectos de la radiación duraron decenios. Miles de personas contrajeron en los años siguientes enfermedades cancerígenas y fueron muchos los niños y niñas que nacieron con deformaciones físicas. Ambas ciudades no eran objetivos militares y, en consecuencia, el gobierno y el ejército estadounidense sabían que las víctimas serían civiles indefensos.

Carlos Hermida

Uno de los problemas políticos que tiene nuestro país es, sin duda, el bajísimo nivel de organización de los trabajadores y las clases populares. La inmensa mayoría de los hombres y mujeres de estos sectores no está afiliada a los sindicatos de case ni milita en organizaciones políticas. No hay, por tanto, una participación directa en la vida política y, por ello, las intensas movilizaciones y protestas que se producen en momentos concretos no tienen después una continuidad. Y también, evidentemente, la falta de organización repercute en la intensidad de movilización.

¿Cómo se ha llegado a esta situación? Son varios los factores, pero hay uno que nos parece fundamental. Ha sido la actitud de la izquierda oficial, sus planteamientos y actuaciones, los causantes de este problema. Durante décadas el PSOE e Izquierda Unida no han hecho una política de izquierdas. Ha predominado en estos partidos, cuando han llegado a las instituciones, la política del pacto, la componenda, los acuerdos con fuerzas reaccionarias, además de notorios casos de corrupción. Lo que en las citas electorales eran mensajes de cambio que ilusionaban a las masas, se convertía poco después en papel mojado. Es cierto que la mayor responsabilidad corresponde a los socialistas, pero otras organizaciones también han participado de estas prácticas nefastas. En los últimos años, Podemos ha sido el ejemplo más notable de lo que decimos, lo que explica bastante bien sus desastres electorales en las últimas elecciones autonómicas de Galicia y Euskadi.

Carlos Hermida

Durante un largo período histórico (desde mediados del siglo XIX hasta mediados del XX aproximadamente), la izquierda, salvando las enormes diferencias entre socialistas, anarquistas y comunistas, se caracterizaba por unas señas de identidad fácilmente reconocibles, tanto en el lenguaje, como en la ideología, las actitudes y los comportamientos en la vida diaria. Identificar a una persona de izquierdas era sencillo, porque existía una especie de código de señales común. De la misma manera que ocurría con los hombres y mujeres de derechas. Pero mientras la derecha ha mantenido hasta hoy esa especie de ADN que la hace inconfundible, en la izquierda se ha instalado un confusionismo ideológico que la convierte en muchos casos en irreconocible; y eso vale también para las actitudes vitales. En una palabra, hoy es complicado saber quién es de izquierdas realmente, puesto que muchos de los que así se autocalifican no pasan de tener un tenue barniz progresista que, al primer arañazo, dejan ver su personalidad conservadora y, en numerosas ocasiones, reaccionaria.

No vamos a entrar en los orígenes de este problema, aunque el fraudulento discurso que pronunció Jruschov en 1956, durante el XX Congreso del PCUS, hizo un daño inmenso a los comunistas, y la desintegración de la URSS en 1991, aun siendo un Estado burocrático y revisionista, fue un durísimo golpe para las clases populares. Por esas brechas, la burguesía introdujo un arsenal ideológico que la mayoría de la izquierda no ha sabido contrarrestar.

f500x333 202074 225877 0

 

Efrén H.

Mientras decenas de miles de personas eran despedidas de sus trabajos y desahuciadas por no poder pagar las hipotecas de sus pisos, o se les cortaba el suministro del gas y la electricidad al no poder hacer frente a las facturas; cuando se producían brutales recortes en la sanidad y la educación y miles de jóvenes tuvieron que marchar al extranjero porque en España no había futuro laboral; cuando la pobreza y la exclusión social se extendían por nuestro país y en millones de hogares solo había miedo y desesperanza; mientras todo esto ocurría en el año 2012, sumidos en una larga crisis del sistema capitalista,  Juan Carlos I  ordenó que se transfirieran 64,8 millones de euros de una cuenta secreta en Suiza a otra cuenta  de la sociedad Solare de Corinna Larssen en el Banco Gonet & Cía, domiciliado en Nassau (Bahamas) El que ahora se denomina rey emérito era entonces el Jefe del Estado y presumía de patriotismo y de ser el abanderado de los intereses de España en el mundo. Pero solo era un ladrón que ocultaba su oscura fortuna en paraísos fiscales para no pagar impuestos en su país. Su único mérito era recompensar con dinero negro a su amiga. En lenguaje coloquial, pagar a su puta.  La cuestión no es qué delito ha cometido este individuo, sino  otra bien distinta: ¿hay un algún delito del Código Penal que no haya cometido el Borbón? Desde la rebelión, por su implicación directa en el golpe de estado del 23 de febrero de 1981, hasta el fraude fiscal, toda la escala delictiva ha sido recorrida por el anterior monarca.

IMG 20200704 WA0007

 

Carlos Hermida

Cuando el gobierno decidió implantar el estado de alarma en el país y  se puso fin a las clases presenciales en todos los niveles educativos, las autoridades académicas decidieron continuar el ejercicio de la docencia mediante una enseñanza telemática a través de plataformas educativas. Internet y las nuevas tecnologías informáticas hacían posible esta posibilidad. Se optaba, como se argumentó en su momento, por una medida necesaria en una situación excepcional, pero lo cierto es que se trataba también de un experimento que  permitiría comprobar cómo se comportaban los profesores, los alumnos  y sacar enseñanzas de cara al futuro.

Antes de continuar, es necesario recordar que un profesor de Instituto imparte en algunas Comunidades Autónomas hasta 20 horas de clase, solo de docencia directa con alumnos, a las que hay que sumar muchas más horas dedicadas a guardias, claustros, reuniones de tutores, etc. Además, cuando el profesor llega a su casa, dedica bastante tiempo a preparar clases y corregir ejercicios.

imagen vieja normalidad

 

J,P. Galindo

El capitalismo es un fuerza capaz de recuperarse de los golpes más formidables y de resucitar cuando parece totalmente muerto. Unas veces renace de forma “espontánea” gracias a eventos catastróficos que le permiten reiniciar sus mecanismos de explotación y acumulación, como las dos guerras mundiales, y otras veces solo consigue reactivarse gracias a inmensos esfuerzos por parte de sus servidores políticos, mediante medidas de “reajuste”, recortes y demás maniobras económicas destinadas a proteger el desigual reparto de plusvalía entre burgueses y proletarios.

La pandemia mundial de COVID19, preludio y detonante de una crisis económica ya anunciada y esperada a mediados del año pasado, ha vuelto a llevar al capitalismo a uno de sus periódicos momentos de aparente debilidad, lo que obliga a que en los próximos meses, e incluso años, veamos los desesperados intentos por reanimar un modo de producción siempre tocado pero nunca hundido.

pandemia

 

Carlos Hermida

Desde que el gobierno decretó el estado de alerta, los medos de comunicación no han parado de insistir en la necesidad de sacar lecciones de este desastre: “ser mejores personas”, “reflexionar sobre el sentido de nuestras vidas”, “la importancia de nuestros mayores”, “de esto saldremos todos juntos”, y un sinfín de lugares comunes, amenizado todo ello con  los acordes de “Resistiré”.

Claro que es imprescindible sacar conclusiones de la situación que hemos vivido, y seguimos viviendo, pero desde otro punto de vista, muy alejado de esa moralina pequeño-burguesa que difunden a todas horas las principales televisiones, los diarios de mayor tirada y las radios más escuchadas.

Vamos a exponer algunas lecciones que no aparecen en el catecismo de la “nueva normalidad”.

 

No tenemos la mejor sanidad del mundo.

Todos hemos escuchado en innumerables ocasiones lo contrario. Es innegable que nuestras Facultades de Medicina son muy buenas, tenemos hospitales magníficos y un personal sanitario excelente, pero lo cierto es que en nuestro país se han aplicado desde hace muchos años unas políticas económicas neoliberales que han debilitado seriamente los servicios públicos.  Los recortes presupuestarios y las privatizaciones han mermado notablemente la sanidad pública,  que se ha visto desbordada por la pandemia. El sistema ha colapsado, por más que se diga lo contrario, a pesar del inmenso sacrifico del personal sanitario.

Efrén H.

Francisco Javier Girón y Ezpeleta, II Duque de Ahumada, fundó la Guardia Civil en marzo de 1844. Desde sus inicios, el nuevo cuerpo policial tuvo un carácter militar y su espíritu quedó plasmado en la “Cartilla del Guardia Civil”, aprobada en diciembre de 1845. En ella se contempla que los miembros del Cuerpo deben distinguirse por su espíritu de servicio y su comportamiento intachable en todos los órdenes. Algunos ejemplos:

El 3 de enero de 1874 fuerzas del Ejército y de la Guardia Civil, mandadas por el general Pavía, irrumpieron en el Congreso de los Diputados y acabaron con el régimen republicano. De esta forma,mediante un golpe de estado, se puso fin a la primera República española, legal y legítimamente constituida el 11 de febrero de 1873.

Ante la situación generada a causa del COVID-19 en España, hemos visto cómo se han ido tomando medidas en todos los ámbitos de nuestra vida diaria. La universidad no ha sido ninguna excepción de esto y, en las últimas semanas, tras el traslado de recomendaciones por parte del consejo escolar a las universidades, quedó en manos de estas últimas la toma de medidas con el fin de paliar los efectos de esta pandemia.

Por desgracia, las medidas que se han tomado en estas últimas semanas han sido insuficientes, al no tener en cuenta la situación de grandes sectores del alumnado. A raíz de esto, muchos alumnos universitarios de gran variedad de facultades y universidades han empezado a organizar distintas plataformas desde las cuales mostrar su descontento con las medidas tomadas por muchas universidades.

En el fondo de estas demandas encontramos siempre, o casi siempre, cuestiones comunes arraigadas en la reivindicación de que los estudiantes en general (y los que menos tienen en particular) en ningún caso serán quienes paguen por las carencias de estas medidas.

Frente Revolucionario, Antifascista y Patriota

Por Raúl Marco

Hace algún tiempo, pocos años, un periodista, para atacar al entonces emergente Pablo Iglesias, afirmó que su padre había pertenecido al FRAP. Tuve que responder a ese periodista puntualizando brevemente qué era el FRAP.

Ahora, años después, se repite la historia. Ayer, 27 de mayo, en el Parlamento, VOX y sus aliados del PP continuaron con sus ataques al gobierno de coalición. Lo mismo de todos los días, y todos los días muestra más las orejas de lobeznos fascistas esa gente. Una de ellas, la aristócrata Cayetana Álvarez de Toledo, que en sus intervenciones destaca por su deformación de los hechos, tocada de los nervios ante la intervención de Iglesias, que se dirigió a ella remarcando varias veces la palabra marquesa, pretendió insultar u ofender a su oponente escupiendo biliosamente: «Usted es hijo de un terrorista».

PCE (m-l)

Hay momentos en la vida en que es muy difícil mantener la calma, la serenidad, especialmente cuando se reciben ofensas incalificables, cuando se miente, cuando todo se tergiversa para conseguir fines inconfesables. Hay momentos en la historia de un país que serán recordados como monumentos a la infamia. Hoy es uno de ellos. Y ha tenido lugar en el Congreso de los Diputados, donde un mínimo de decoro obliga a guardar ciertas formas de cortesía. Cayetana Álvarez de Toledo, diputada del Partido Popular, se ha dirigido a Pablo Iglesias llamándole hijo de un terrorista, por las vinculaciones de su padre con el Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (FRAP).

Nosotros no vamos a ponernos a su altura, ni vamos a recordarle sus orígenes familiares, pero sí le vamos a dar algunas nociones de Historia de España, el noble país que usted mancilla con su presencia y sus declaraciones.

Carlos Hermida

El fascismo ha vuelto, está presente entre nosotros. En realidad, en España nunca desapareció, porque tras la muerte de Franco, y debido a la mal llamada “transición democrática”, todo el aparato de estado franquista pasó  impunemente, sin depuración alguna, a formar parte de la monarquía parlamentaria. El conjunto de los cuerpos represivos de la dictadura franquista  se integraron en el nuevo régimen político, cambiando denominaciones y a veces el color del uniforme, pero su espíritu, sus formas de actuación y su ideología reaccionaria permanecieron.

Nuestro partido ha venido advirtiendo a través de comunicados, artículos, informes, etc. de este resurgimiento, como viene ocurriendo en otras partes de Europa, y de los peligros que supone para la clase obrera y para todos los sectores populares.  Pero este peligro se ha hecho más evidente desde el momento en que se formó el gobierno de coalición presidido por Pedro Sánchez, y se ha agudizado con la pandemia del COVID 19.

3b323435 1a7c 4da6 aeaf 5b66a478f22b

 

PCE(m-l)

Juan Antonio González Pacheco, conocido como, ha fallecido hoy a causa del Covid19. Este expolicía fue un brutal torturador en la última etapa del franquismo. Muchas de sus víctimas han relatado el horror que padecieron en  la Dirección General de Seguridad  a manos de este inspector de la Brigada Político-Social. Fueron muchos los antifascistas que sufrieron sus interminables  sesiones de tortura y sus métodos sádicos, y todos coinciden en que disfrutaba causando dolor.

Nuestra “modélica” Transición permitió que todos estos criminales quedaran impunes y pudieran seguir en sus puestos. Jueces, militares y  policías  franquistas; en fin, todo el aparato represivo se mantuvo intacto y se colocó al servicio de la monarquía juancarlista. Billy el Niño, para escarnio de todos los que padecieron sus atrocidades, fue varias veces condecorado con medallas que incrementaron su pensión.

A pesar de que sus víctimas reclamaron justicia y que esas condecoraciones le fueran retiradas, nunca fue juzgado ni privado de esas medallas que  chorreaban  sangre. Hoy  ha muerto y los antifascistas nos alegramos, pero lo lamentable es que no se le pudo sentar en el banquillo para que respondiera por sus atrocidades.

porlarepublica

 

Agustin Bagauda

Cuando se escribe este artículo son 23.500 los fallecidos por coronavirus y 210.000 los infectados, de los cuales el 20 % son trabajadores de la sanidad, la tasa mundial más alta, que obedece fundamentalmente a la falta, desde un principio, de equipos y material necesarios de protección.
Antes de la crisis sanitaria, el Gobierno “no teníamos un plan de qué hacer en una pandemia” (Pedro Duque, elpais.com, 23 de abril). Tampoco los anteriores, a pesar de que los expertos llevan años alertando al respecto. Un plan que hubiera limitado el alcance de la crisis, sobre todo en cuanto al número de afectados y fallecidos.
Número que también sería menor si gobiernos y parlamentos no hubiesen desmantelado la sanidad pública y privatizado, si hubiera profesionales, instalaciones, equipamientos y material suficientes; si residencias de ancianos y geriátricos fueran públicos; si la industria farmacéutica y sanitaria estuvieran en manos del estado. Y es que algo tan preciado como la salud no se puede dejar en manos de la llamada iniciativa privada que busca la ganancia por encima de cualquier otra consideración.
Es la misma iniciativa privada que en forma de bancos, funerarias y empresas de productos sanitarios, aprovechando vilmente la desgracia social, intentan sacar tajada mediante abusos, la misma de esos fondos de inversión que, cual carroñeros, quieren aumentar el precio del alquiler (“El fondo Lazora plantea subidas del 40 %…”, diario.es, 24 abril).
Las fuerzas de la reacción, sociales y políticas, están aprovechando, como buenos buitres que son, la calamidad de la pandemia para sacar rédito político y dividir y debilitar al Gobierno de coalición, para, llegado el momento darlo la puntilla final, al menos en su configuración actual, y establecer otro ad hoc que sirva sin cortapisas, complejos ni ambigüedades los intereses del capital en medio de esta profunda recesión en la que nos adentramos.

berlin1945

 

Carlos Hermida

El 8 de mayo de 1945 finalizó la Segunda Guerra Mundial en Europa. Setenta y cinco años después, la contienda bélica más sangrienta de la Historia sigue siendo objeto de atención y análisis por parte de los historiadores. Hay una opinión casi generalizada entre los especialistas en considerar que esta fue una guerra justa, una guerra que era preciso ganar para librar a la humanidad de la barbarie fascista.

A diferencia de la guerra de 1914, ejemplo claro de enfrentamiento imperialista motivado por las ambiciones territoriales de las grandes potencias capitalistas, la Segunda Guerra Mundial fue la lucha de la democracia contra la tiranía que deseaban imponer al mundo las potencias fascistas. Sin embargo, esta visión canónica no se corresponde exactamente con la realidad.

La contienda librada entre 1939 y 1945 fue extraordinariamente compleja. En primer lugar, hubo varias guerras, dialécticamente unidas, pero con dinámicas propias. Hubo una guerra del Reino Unido y Estados Unidos contra Alemania, Italia y Japón. Otra guerra diferente fue la que sostuvieron la Alemania nazi y la Unión Soviética. La resistencia popular contra el invasor nazi en Europa y contra los japoneses en Asia era una guerra peculiar y lo mismo cabe decir de la lucha de China contra Japón.

alvarezdelvayo

 

Raúl Marco

El 3 de mayo de 1975, moría en Ginebra el gran luchador antifascista y republicano, Julio Álvarez del Vayo. Fue una de las personas más denostadas y calumniadas por la dictadura.

Muy joven, siendo estudiante en Londres, ingresó en las filas del PSOE. Posteriormente se trasladó a Leipzig (Alemania), donde participó activamente en l movimiento socialista alemán, particularmente con Rosa Luxemburgo a la que admiraba. Allí participó en la campaña contra la guerra imperialista y en las movilizaciones de masas que tuvieron lugar por el asesinato del socialista francés Jean Jaurés. En 1914, fue expulsado de Alemania por sus actividades revolucionarias, lo cual no impidió que, en 1916, volviese allá incorporándose de nuevo al movimiento contra la guerra imperialista. Ya desde entonces manifestaba sus discrepancias con la política de claudicación, a la zaga de la burguesía, de los partidos socialistas. Profesaba gran admiración por Lenin, al que había conocido en Zúrich, en el exilio.

Compaginaba sus actividades revolucionarias, con una gran tarea periodística, como corresponsal de «La Nación» para toda Europa. En 1922 viajó a la URSS como miembro de la misión Nasses, de ayuda al pueblo ruso y contra la intervención imperialista.

peleafascista

 

Julio Calafat

Después de no sé cuántos días de «acuartelamiento», más forzado que los que me imponían de arresto en la mili (caballería), me disponía a zarandear algo a un par de dirigentes del PP y VOX a cuál más reaccionario, embustero, manipulador y camandulero, cuando en uno esos ratos de leer lo primero que tienes a mano, he dado con un artículo sobre el Covid 19, del que copio unos párrafos del filósofo Boff, y del analista y escritor Klare.
Copio literalmente:
«No podemos seguir tal como nos estamos comportando. En caso contrario, la propia Tierra se librará de nosotros, seres excesivamente agresivos y maléficos para el sistema vida. Sacamos de ella más de lo que puede dar. Ahora no consigue reponer lo que le quitamos. (…) da señales de que está enferma, de que ha perdido su equilibrio dinámico, calentándose de manera creciente, formando huracanes y terremotos, nevadas antes nunca vistas, sequías prolongadas e inundaciones desvastadoras.» (Boff)
«Los científicos han demostrado que el impacto humano en el ambiente, en especial el uso de combustibles fósiles, está produciendo ciclos de realimentación que dañan gravemente a los pobladores terrestres, como tormentas extremas, sequías permanentes, incendios masivos y reiteradas olas de calor cada vez más dañinas.» (Klare)

Subcategorías