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En nombre del Comité Central del Partido de los Trabajadores de Túnez, os transmito nuestra simpatía por el partido hermano de España. Este partido es legítimo heredero de los combates llevados a cabo por los comunistas y los hombres y mujeres libres de España, desde hace más de un siglo, contra los regímenes burgueses, contra la dictadura y por la liberación de la clase obrera, y la de los pueblos y naciones oprimidas en el mundo. Este partido, desde su reconstrucción sobre la base del marxismo-leninismo, levanta la bandera de la clase obrera, de la revolución, del socialismo y del internacionalismo proletario.

Queridos camaradas, asistimos a vuestro Congreso porque consideramos que son momentos importantes en la vida del Partido que celebra este año su 50 aniversario, lo que dice mucho sobre el largo itinerario de este gran Partido, sobre los combates que lleva a cabo para mantener viva la llama de la revolución, de la esperanza, del socialismo. Nuestro partido se siente en deuda con el PCE (m-l), así como con otros partidos hermanos que nos han mostrado el camino a seguir en momentos en los que el movimiento comunista internacional se tambaleaba por los duros golpes asestados por el revisionismo moderno y todo tipo de oportunismo. Vuestra experiencia y las de otros camaradas es la que a los jóvenes comunistas tunecinos, recién salidos de la cárcel, los inspiró a primeros de 1986 después de años de debates. No podemos olvidar todo ello.

Camaradas, este congreso tiene lugar en momentos en que la crisis del sistema capitalista se acentúa, y cuyas consecuencias recaen sobre la clase obrera y los pueblos. La política de austeridad que los organismos financieros mundiales dictan a diferentes gobiernos son estrategias para hacer soportar a las clases populares el peso de la crisis, y España es uno de los países que sufre esta pesada carga desde hace años.

El congreso de un Partido Comunista es el mejor momento para debatir problemas y definir las tácticas y la estrategia a adoptar para una mejor organización de las luchas de la clase obrera y de las masas populares contra la ofensiva capitalista. En estas condiciones, los comunistas debemos afinar y trazar la contraofensiva popular para luchar contra la política de austeridad, contra los despidos masivos, contra la destrucción organizada de las fuerzas productivas, contra la pauperización de capas cada vez más grandes de la población, contra la acentuación del paro entre los jóvenes y contra toda forma de precariedad y marginación.

Nuestra propia experiencia, aunque modesta, nos enseña que para acabar con los enemigos de clase, sean los que fueren, el Partido Comunista debe trabajar para lograr una movilización grande, para politizar las amplias masas populares, y de ello se desprende la necesidad de la unidad popular, sin la cual las diferentes luchas quedarán dispersas, y por lo tanto fáciles de controlar y desviar de su objetivo final.

En fin, en nombre de mis camaradas, que me han concedido el honor de estar entre vosotros hoy, os deseo el mayor éxito en los trabajos del Congreso.

¡Viva el PCE (m-l! ¡Viva el marxismo-leninismo! ¡Viva el internacionalismo proletario!

Partido de los Trabajadores de Túnez