Filosofía

Una introducción al estudio de las bases y los antecedentes filosóficos del marxismo-leninismo

«La principal tarea de nuestro Partido es asimilar las bases de la teoría marxista-leninista, porque sin tal preparación la actividad del Partido sería interrumpida, su camino se obscurecería y esto podría acarrear graves errores que costarían muy caro al Partido y al país».

(Enver Hoxha, Obras Completas, Tomo I)

«Si se hacía alguna pequeña cosa respecto al estudio del marxismo-leninismo, tendía únicamente a dar a conocer al miembro del partido algunas fórmulas áridas, sólo para que pudiera decir que se llamaba comunista, para que amara el comunismo de manera sentimental; pero de cómo se llegaría hasta ahí no sabía nada, porque no se lo habían enseñado

(Enver Hoxha, El imperialismo y la Revolución)

Bastarían las dos anteriores citas para, por una parte, plasmar la importancia y la imperiosa necesidad de que el estudio y la formación estén presentes a la hora de dotarse de unas herramientas teóricas para desenvolverse en las tareas de la militancia revolucionaria o de las luchas cotidianas, y para, por otra parte describir en negativo, cual si fueran profecías, la situación de la batalla ideológica a la que estamos abocados, en la que surgen desde los puntos más insospechados “nuevas” concepciones aberrantes, “novísimas” visiones del mundo que a las primeras de cambio descubren toda su antigüedad, que se intentan hacer colar como el reflejo moderno de un mundo que pese a ello se resiste a adaptarse a las “revolucionarias” alquimias practicadas en los departamentos sociales de universidades de reconocido prestigio.

El materialismo es una de las dos principales tendencias en la filosofía, que da la única respuesta científica correcta al problema cardinal de la filosofía sobre la relación entre el ser y el pensar. El materialismo, por oposición al idealismo, reconoce la materia como lo primario, y la conciencia, el pensar, como lo secundario. La forma superior del materialismo es el materialismo filosófico marxista, que supera todos los defectos y debilidades de las anteriores doctrinas materialistas. El materialismo, en su evolución, se apoyó en la ciencia, particularmente en las ciencias naturales. Sus primeras doctrinas aparecen cuando nace la filosofía en las sociedades esclavistas de la India, China y Grecia antiguas, varios siglos antes de nuestra era, debido al progreso de los conocimientos científicos en astronomía, matemáticas y otras ciencias. A lo largo de toda la historia de la filosofía, el materialismo filosófico fue normalmente la concepción del mundo de las clases sociales de avanzada que luchaban por el progreso, interesadas en el desarrollo de las ciencias. El materialismo nació en las colonias jónicas de la Grecia Antigua a fines del siglo VII y principios del VI antes de nuestra era, en la época de la formación de las ciudades-estado, cuando se desarrollaban aceleradamente los oficios y el comercio. La concepción materialista del mundo de los primeros pensadores griegos antiguos está íntimamente relacionada con los primeros pasos de la ciencia.