Comunicados

[Descargar el Informe al Comité Central]

«El Pleno analiza que entramos en unos meses decisivos en todos los terrenos, en los que la situación política aboca a una confrontación de clase abierta. Después de dos años de hegemonía de la ideología pequeñoburguesa en el campo popular, de presión del ciudadanismo, comienza a verse claro que la organización de los comunistas es esencial para dirigir la lucha política del proletariado y de las masas populares. Se trata de preparar al Partido, en fin, para estar a la altura de las necesidades: de conseguir un Partido más fuerte, más joven, más audaz.»

El Comité Central del PCE (m-l) ha celebrado su última reunión en unos momentos de gran incertidumbre política, en los que la repetición de las elecciones generales prueba la crisis que aún vive el régimen monárquico, claramente deslegitimado, mientras que a escala internacional asistimos a las tendencias propias de un capitalismo en crisis que profundiza las contradicciones interimperialistas.

La tarea ahora es reagrupar y reconstruir política y organizativamente a la izquierda, vencer la frustración y pasar a la ofensiva. Los trabajadores y los pueblos no pueden ser quienes carguen con las consecuencias de las renuncias de sus “dirigentes”, entre otras cosas porque la desmoralización de nuestra clase significaría allanar el camino al fascismo. El fracaso de las promesas del oportunismo debe servir para retomar con fuerzas redobladas el proceso que el “ciudadanismo” cercenó en 2014: la construcción de una alternativa general al régimen basada en un proyecto de ruptura republicana, en la organización de nuestra clase y en la movilización popular con objetivos políticos.

Cuando nuestro partido hizo pública la consigna «Sin ruptura, sin República, no hay cambio», era evidente que nos referíamos ante todo a la necesidad de acabar con la estructura del poder político y económico que tiene como expresión jurídico-política al régimen monárquico. Los ciudadanistas, sin embargo, insistían en que la victoria frente al PP sólo se lograría renunciando a los principios, recurriendo a la política «transversal», siendo «la sonrisa de un país». Y ahora vemos las consecuencias: en esta «segunda vuelta electoral», el cacareado «cambio» no puede aplicarse ni siquiera a los sillones que tanto han preocupado a algunos durante el último año.

Finalmente, las ilusiones con las que los «europeístas» intentaban convencerse en los últimos días no se han cumplido y han dado paso, por el contrario, a su peor pesadilla: aunque por un ajustado margen, el inicio de la salida del Reino Unido de la UE es, por el momento, una realidad.

De inmediato, el nerviosismo ha dominado la reacción tanto de los jerifaltes de la Unión como de los mercados financieros, con pérdidas superiores al 12% en el caso del Ibex 35. Unos temores que han tenido su reflejo en la preocupación del reformismo representado en España por Unidos Podemos, y que contrastaban con la euforia de la ultraderecha europea de los Orban, Le Pen, Wilders, Farage y cía.

El próximo 26 de junio, se celebrarán de nuevo elecciones generales. La situación no ha cambiado, sigue siendo muy dura: el paro permanece estancado por encima del 20 % desde hace cinco años; la precariedad crece y afecta especialmente a los jóvenes, las mujeres  y los mayores de 40 años, al tiempo que bajan los salarios y continúa paralizada la negociación de los convenios, los servicios públicos no se recuperan, etc.

Sobran por tanto las razones para echar al gobierno de los recortes; pero, a pesar de todo, el PP,  implicado en continuos escándalos de corrupción, mantiene importantes expectativas de voto, en tanto la movilización se ha debilitado en extremo. Se comprueba ahora que  las expectativas creadas por el “ciudadanismo” de canalizar políticamente la indignación de la mayoría trabajadora, expresada en una movilización general y generalizada de todos los sectores a lo largo de más de  cuatro años, no se ha cumplido.

La mayoría de las principales fuerzas que se presentan a estas elecciones ya han probado su carácter reaccionario y antipopular. De hecho, las dos grandes reformas de las últimas dos legislaturas: el artículo 135 de la Constitución que limita el endeudamiento del Estado y ha sustentado la campaña de recortes sociales, y el relevo de Juan Carlos I por su hijo, con el que el régimen del 78 pretende perpetuarse, fueron pactadas por el PP y el PSOE e impuestas violando las más elementales normas democráticas. Por otra parte, Ciudadanos, la otra opción de la derecha, es lo mismo que el PP, con un barniz populista.  Que no haya sido posible en estos seis meses que formaran gobierno y deban repetirse las elecciones, prueba las profundas contradicciones que viven los diversos sectores de la burguesía, lo que no significa que no mantengan una identidad esencial respecto de las grandes líneas de la política a aplicar contra el pueblo y la clase trabajadora. 

Después de ocho años de recortes y de una degradación constante de nuestros derechos sociales y políticos; tras meses de movilizaciones masivas y generales, los trabajadores afrontamos este primero de Mayo en unas condiciones extremadamente duras, con millones de familias agobiadas por el paro, el trabajo precario y sin derechos ni perspectivas de mejora, y por la pobreza.

El capitalismo, sumido en una profunda crisis que va a más, se debate en una implacable pelea por los mercados; las potencias imperialistas se preparan para la guerra, desestabilizan estados y provocan diásporas que amenazan la vida de millones de personas, hermanos de clase como los refugiados que huyen de los conflictos en Siria, Irak, Afganistán y otros países del próximo oriente y África, a los que la Europa capitalista ha vuelto la espalda.

Queridos camaradas:

Recibid nuestros sentimientos de solidaridad con los pueblos de Ecuador y las víctimas causadas por el terrible terremoto que ha golpeado la región. Es un fenómeno de la naturaleza, que no se puede achacar al capitalismo, sin embargo las víctimas suelen ser los más desfavorecidos, los más pobres, los parias de la tierra. Y son ellos los que sufren la pérdida, además de seres queridos, de sus pobres pertenencias, hogares,… Y eso sí recae sobre el capitalismo que cuando construye, fabrica, programa, lo hace pensado siempre, siempre, en los beneficios a obtener, y nunca en el bienestar del pueblo, en su protección. Las palabras y lamentaciones de esos «dignatarios» son lágrimas de cocodrilo. No podemos acabar con los fenómenos de la naturaleza, pero sí prever y paliar sus consecuencias.

Al PCMLE, a la Unión Popular, a los pueblos ecuatorianos, a todas las fuerzas y organizaciones populares, nuestra solidaridad y nuestro apoyo en su lucha contra la reacción y los buitres saqueadores del pueblo.

Por el Partido Comunista de España (m-l)

R. Marco

Madrid, 18 de abril de 2016

Comunicado del Comité Ejecutivo

A 85 años de la proclamación de la Segunda República, afrontamos este 14 de Abril, de nuevo, en unas condiciones de grave crisis social, por más que el régimen y sus portavoces insistan en pintar un panorama distinto: una tasa de paro por encima del 20%; aumento de la pobreza en los hogares trabajadores, hasta el punto de provocar una alarmante disminución del consumo de alimentos de primera necesidad; emigración incesante de jóvenes al extranjero…

En el ámbito político, pese al reflujo de la movilización popular, y mientras asistimos al baile de sillones representado por las fuerzas –viejas y “nuevas”– del régimen, el Estado no ha bajado la guardia: muy al contrario, el incesante endurecimiento de la legislación para castigar la protesta se ha visto acompañado por periódicos ataques a los derechos democráticos, como han demostrado los casos de los Ocho de Airbus, los titiriteros, etc. Y, por si todavía hubiera alguna duda, el reciente apoyo al acuerdo con Turquía ha confirmado que el gobierno de Rajoy se alinea con lo más reaccionario de la Europa del capital y la guerra.

De nuevo, golpea la sinrazón fanática. Esta vez en Bruselas. De nuevo sus bombas se dirigen a la clase obrera: atacan allí donde la mayoría vive, intentan enfrentar a quienes tienen más razones que nunca para combatir juntos al enemigo común.

De nuevo, tenemos que asistir al mismo espectáculo teatral: monumentos iluminados con los colores de la bandera belga; falsos pésames y condolencias de reyes y tribunos, como si el cinismo pudiera cambiar algo o paliar el dolor de nuestra gente.

En España, el denominado pacto antiterrorista reunió a nueve partidos cuyos representantes repitieron, uno tras otro, las mismas manidas palabras: «los demócratas debemos permanecer unidos», «es el momento de la unidad de todos para salvar nuestro estilo de vida», «debemos cerrar filas en torno a nuestras instituciones», «manifestamos nuestro incondicional apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de seguridad del Estado»... Un guion aprendido de quienes vienen cercenando las libertades democráticas con el pretexto de salvaguardar su democracia de papel, cada día más formal y vacía.

Ante las detenciones de militantes del Partido Marxista Leninista (Reconstrucción Comunista), en una operación antiterrorista contra las supuesta ramas del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en nuestro país, el Partido Comunista de España (Marxista - Leninista) quiere mostrar su solidaridad de clase con los detenidos, familias y camaradas. Una operación que trata de atacar la solidaridad internacionalista con el pueblo sirio y kurdo, como ya se trató de criminalizar a los militantes de izquierda que combatieron al gobierno nazi de Ucrania.

El gobierno en funciones continúa con la política represiva contra los movimientos sociales y la izquierda transformadora y revolucionaria, con ejemplos tan infames como la ley mordaza y la condena de cárcel para militantes antifascistas como Alfon, que suponen un giro más a la grave situación de nuestros pueblos.

Madrid | 9 y 10 de enero de 2016

En su última reunión plenaria, el Comité Central del PCE (m-l) ha constatado cómo el imperialismo se prepara para la guerra, al tiempo que crecen el militarismo y las posturas xenófobas y fascistas, en un contexto de cambios acelerados.

Mientras tanto, observamos el fracaso manifiesto de las corrientes populistas que han pretendido constituirse en “terceras vías” entre socialismo y capitalismo. Así está sucediendo en América Latina, mientras que en Europa enseñan rápidamente sus cartas. El problema ante el que se encuentra el proletariado es la falta de una alternativa que oriente y organice a nuestra clase, dada la debilidad de los comunistas y la dispersión dominante.

Queridos camaradas:

Recibid nuestros más sinceros deseos de éxito en vuestro Congreso.

Son momentos difíciles, no sólo en Francia, dada la situación creada por las acciones terroristas de los fanáticos del Daesh en París, pero también en Turquía, Túnez, Mali, Siria, etc. Y son difíciles y hasta peligrosos, pues los gobiernos los utilizan para tomar medidas, en nombre de la seguridad, contra los pueblos, para suprimir derechos sociales, libertad de manifestación, etc., etc.

El PCE (m-l) saluda y apoya la respuesta rápida, clara y tajante que el PCOF da a esas medidas del Gobierno Hollande -Valls. Es una situación en la que los comunistas, los antifascistas y sinceros demócratas, no podemos callarnos ni permanecer inactivos. Quieren acallar a los pueblos sembrando el miedo y la represión. Está en marcha un ataque internacional contra los pueblos so pretexto de combatir a los asesinos yihadistas.

Militantes de diversas organizaciones comunistas impulsamos la constitución de una plataforma de comunistas con la finalidad de contribuir a la lucha ideológicaante el desclasamiento que el capitalismo ha impuesto en los últimos años.

En la actual situación de crisis que golpea cruelmente a las clases populares, en primer lugar a la obrera, cuando pese a las falsas afirmaciones del Gobierno no hay “final del túnel” porque la precariedad es su objetivo, es de suma importancia buscar, lograr y ampliar la unidad de acción de los hombres y mujeres que siempre han demostrado espíritu combativo, es decir de los y las comunistas.

Los ideólogos burgueses y los reaccionarios tratan de negar la vigencia de la lucha de clases, tarea a la que contribuye de manera especial un tipo de populismo que se ha asentado en la sociedad española en los últimos años.

 

Las elecciones del «cambio» apenas han proporcionado sobresaltos: pese a los cinco millones de votos y 83 escaños perdidos por el viejo bipartidismo, de nuevo el PP ha resultado ganador, mientras consolida sus primeros pasos el “nuevo” bipartidismo formado por los respectivos bloques PP-Ciudadanos y PSOE-Podemos.

En efecto, la espectacular irrupción de los partidos «emergentes» (con más de 8,5 millones de votos) no oculta el hecho principal: que, como la mayor parte de los candidatos y de los publicistas a sueldo han destacado, lo que se está produciendo no es sino la «segunda transición» (“que algo cambie para que todo siga igual”) que hemos denunciado en tantas ocasiones desde que empezara a vislumbrarse con la eclosión electoral del “ciudadanismo”. Todos los líderes de este bipartidismo a cuatro voces han coincidido en sus llamamientos al diálogo y al «tender la mano». A lo más que han llegado los «emergentes» ha sido a exigir «cambios constitucionales» como requisito previo a la investidura del nuevo presidente del Gobierno (Iglesias), o a negarse a votar por Rajoy o Sánchez (Rivera).

Ha empezado la campaña electoral y la mercadotecnia domina el debate político nacional. Las cadenas de televisión, al servicio todas de uno u otro sector del bloque de poder, organizan debates en los que todos los candidatos (precisamente las fuerzas que han hecho de la “participación” el eje básico de su programa, son las que más identifican su “producto” con la imagen de sus “lideres mediáticos”) intentan vender su “producto” en un mercado saturado de promesas, en el que hasta Rajoy y su gobierno, responsables de la reforma laboral, la ley mordaza, los recortes educativos y sanitarios, la reforma reaccionaria del código penal, las privatizaciones, los Gürtel, Bárcenas, etc., hacen malabarismos para aparecer como más “sociales”, más “participativos” y mas “democráticos”.

Hemos pasado, en apenas un año, de una situación de efervescencia política y movilizaciones multitudinarias, en la que parecía evidente una derrota histórica del ultra reaccionario PP, a otra en la que se consolida el PP y gana protagonismo la versión de derecha del “ciudadanismo” encabezada por Albert Rivera.

La guerra vuelve a presentarse como la solución a los brutales atentados de París. Parece que no hemos aprendido nada. Parece como si ignoráramos que ese es el objetivo de ISIS. Parece que ignoramos que la “guerra contra el terrorismo” que declaró USA hace 10 años, a raíz de los atentados de la Torres Gemelas, ha sido un rotundo fracaso que se resume en que los atentados y víctimas se han multiplicado por diez en este periodo y que la inestabilidad en países como Irak, Afganistán, Libia, Yemen o Siria sigue siendo una enorme fuente de terroristas. La guerra nos ha llevado a un mundo mucho más inseguro y violento. Por todo ello, el SECTOR CRÍTICO DE CCOO DE MADRID vuelve a manifestar su rotundo NO A LA GUERRA, apoyando el Manifiesto “No es nuestro nombre” cuyos contenidos comparte y valorando que:

¿Celebración o denuncia? ¿Fecha para la apología o página de bochorno de la historia universal?, ¿Qué supuso para los pueblos de América Latina la llegada del hombre blanco europeo?

En esta fecha del 12 de octubre se cumple el 523 Aniversario del arribo a las costas de Guanahaní de lo que eufemísticamente se ha venido a denominar como "Descubrimiento de América". Para unos, especialmente los sectores más conservadores y reaccionarios, el 12 de octubre mantiene un distinguido significado asociado al comienzo de la grandeza del imperio español, para muchos otros, entre los que nos incluimos las distintas organizaciones abajo firmantes, el 12 de octubre significó una página bochornosa de la historia universal, a la que sin pudor, desde Huelva, calificamos como hechos aciagos, funestos y fatídicos jalonados por unos sucesos sangrientos que señalan el proceso colonizador de las clases dominantes españolas en el nuevo mundo.

Comunicado del Comité Ejecutivo del PCE (m-l)

El derribo de un cazabombardero ruso por parte de las fuerzas aéreas turcas agrava aún más las contradicciones interimperialistas en la zona de Oriente Próximo. Este gravísimo incidente, unido a los recientes atentados de París y a las declaraciones del presidente Hollande afirmando que Francia está en guerra con el denominado Estado Islámico, está creando un clima de miedo y crispación en Europa de imprevisibles consecuencias. Ante la escalada bélica que se anuncia, el Partido Comunista de España (marxista-leninista) declara:

1) Los conflictos imperialistas son la consecuencia de las rivalidades generadas por la crisis económica del capitalismo, que, como en ocasiones anteriores, provoca una intensa lucha por la conquista de mercados y el control de las regiones ricas de materias primas. La clases obrera no debe dejarse manipular por las consignas nacionalistas de unos gobiernos que solo responden a los intereses de la oligarquía.

Partido Comunista de los Obreros de Francia

Los atentados del 13 de noviembre han impactado grandemente en nuestro pueblo. Las manifestaciones de simpatía y de solidaridad con las víctimas han llegado de todas partes. El Gobierno de Hollande decretó el estado de urgencia y anunció la intensificación de las operaciones militares en Siria. Hollande, y el Gobierno de Valls se han lanzado a construir la unión nacional, a la que Valls ha calificado de «unión sagrada», con la derecha y bajo la presión de una extrema derecha que despliega su programa de odio, de división.

Hollande convocó el Congreso (conjuntamente Parlamento y Senado) el 16 de noviembre anunciando una serie de medidas para reforzar a la policía y al Ejército. ¡Para eso no hay «restricciones presupuestarias»! Han añadido la proposición inmediata de un proyecto de ley sometido al voto de los parlamentarios y senadores, para prolongar el estado de urgencia durante tres meses.

TOUFAN (Irán)

El imperialismo es la fuente del terrorismo

Las bárbaras acciones terroristas en París que dieron como resultado la muerte de más de 120 personas inocentes son el producto natural de las políticas imperialistas. Nadie nace siendo un terrorista, ni el terrorismo es accidental o un atributo de una religión específica. El terrorismo en el mundo actual es el producto de la intimidación y el saqueo por los países imperialistas occidentales. Estas potencias imperialistas destruyen intencionadamente la seguridad mundial al violar continuamente las leyes y reglamentos internacionales que deben proteger y garantizar la inmunidad y la seguridad de las personas. Causan la muerte de millones de personas a través de actos arbitrarios y criminales acompañados de mentiras venenosas.

Comunicado del PCE (m-l) en el aniversario de los últimos fusilamientos franquistas

ACTO EN MADRID: Cementerio Civil, 12 h

ACTO EN MURCIA: Cementerio Municipal (Espinardo), 12 h

ACTO EN VIGO: Cementerio de Pereiró, 12 h [convoca: Comisión 27-S]

Este año se cumplen cuarenta años de los últimos fusilamientos llevados a cabo por el franquismo, el 27 de septiembre de 1975. Fue el último acto de nuestra Guerra Civil, la última demostración de la “paz” de los cementerios impuesta por las armas nazifascistas, el último acto de barbarie de un régimen que se basó, hasta su final, en la celebración de la derrota obrera y popular.

Ante la farsa de elecciones municipales en Marruecos, el Partido Comunista de España (marxista-leninista) apoya la justa posición de boicot a esas elecciones, impulsada por el partido Vía Democrática (Annahj Addimocrati).

Son unas elecciones que tratan de lavar la cara del despótico régimen del Majzén, que se desarrollan sin las mínimas garantías democráticas y en un clima de represión contra las organizaciones, los trabajadores y sectores populares que se movilizan contra las políticas antisociales del gobierno monárquico de Mohamed VI.

El PCE (m-l) manifiesta su firme solidaridad con el partido hermano, Vía Democrática, con los trabajadores y los pueblos de Marruecos que se enfrentan a la represión y trabajan por desarrollar estructuras organizativas que hagan avanzar la causa del proletariado, el campesinado pobre y demás sectores populares, por la libertad y la democracia del pueblo y para el pueblo.

Madrid, 27 de agosto de 2015

Comité Ejecutivo del Partido Comunista de España (marxista-leninista)

O Partido Comunista de España (marxista-leninista) e o Colectivo Revolucionario Benigno Álvarez, para este 25 de xullo, día da patria galega, queremos expresar o seguinte:

1. A crise produtiva, institucional e social, á que nos condena o sistema capitalista de produción, deteriorou as condicións da clase obreira galega, ao igual que no conxunto de nacións e pobos do Estado, grazas á blindaxe da Constitución Monárquica e a un acelerado proceso de centralización impulsado polo bipartidismo, negándonos os principios democráticos mais elementais, como por exemplo o dereito de autodeterminación.