A los obreros, a los trabajadores, a los jóvenes y a las mujeres de los sectores populares

El gobierno de Renzi después de haber golpeado los derechos de los trabajadores e incrementar más aún la precariedad para los jóvenes con el  «Jobs Act», después de asestar desbastadores golpes  a la enseñanza y la sanidad pública, después de haber dictado leyes a favor de los patronos y a la banca que nos estrangula, después de multiplicar las misiones militares en el extranjero – cuando las auténticas urgencias son el desempleo y la pobreza de las masas, los terremotos y diluvios - después de haber lanzado durante meses mentiras y falsas promesas, ahora llama, mediante el referéndum del 4 de diciembre- a apoyar la reforma constitucional .

Todos los enormes medios de los grupos dominantes del capitalismo y de su gobierno reaccionario, nunca votado por el pueblo italiano, se han movilizado para lograr el SÍ y trastornar la constitución de 1948 originada después de la victoria sobre el nazifascismo.

¿Mas cuáles son los motivos reales de la reforma constitucional? Lo explican los banqueros sw l jp Morgan y de Moody, los patrones de Confindustria y Marchionne: Las Constituciónes europeas que nacieron con la derrota del fascismo, tienen un carácter demasiado «social», plantean demasiados «obstáculos» a la libertad absoluta del capital financiero, contienen «demasiados derechos» para los trabajadores. Todo ello es un obstáculo para lograr el máximo beneficio, por lo tanto hay que eliminar. Es la gravedad de la crisis de la estructura y de la superestructura del sistema capitalista que empuja a la burguesía a desembarazarse de las libertades democrático-burguesas.

La reforma Renzi-Verdini combinada con los efectos del «Italicum» (ley electoral), tendrá un efecto desbastador para la clases explotadas y oprimidas: se reforzará y concentrará el poder ejecutivo en manos de un gobierno autocrático que servirá total y rápidamente los intereses de los capitalistas, de los ricos, de los parásitos. Se reducen las prerrogativas del Parlamento burgués- que serà compuesto por los jefazos de los partidos corruptos al servicio de los patronos y se limitará más aún la participación de los trabajadores en la vida política.

El proceso de liquidación de la Constitución antifascista y de transformación autoritaria del Estado no termina aquí. Si se aprueba la contrarreforma, se liquidará incluso la primera parte de la Carta nacida en la lucha antifascista, nunca digerida por los grupos dominantes de la burguesía. Cambiará la forma del Estado que pasará de la República parlamentaria a una República oligárquica.

La contra-reforma concebida por el acuerdo entre Renzi y Verdini, apoyada por la mayoría del PD, es la tapadera preparatoria de una cínica y feroz dictadura de los elementos más reaccionarios, chovinistas e imperialistas del capital financiero, que desarollerá el mismo papel anti obrero y antipopular del siglo pasado.

Este peligro puede concretarse si sube al poder las fuerzas reaccionarias, populistas, nacionalistas y fascistas, que recibiran el apoyo de la presidencia de EE.UU. en manos del magnate ultra reaccionario Donald Trump. Debemos luchar unidos contra esta amenaza y eliminar el plan cultivado desde hace tiempo por el P2 filo atlántico y sus secuaces y hoy llevado a cabo por el gobierno Renzi.

Con el SÍ no se impondrá lo «nuevo» como dicen los imbéciles de la oligarquía, si no que empeorará el viejo y decrépito sistema burgués. Si se abren las puertas a los vándalos de la gran finanza a la criminal política neoliberal; si se afirman las fuerzas  más retrógradas y conservadoras; si pasa el SÍ, lo patrones y el gobierno aprovecharán para golpear la resistencia de los trabajadores, rebajar más aún los salarios, intensificar la explotación del trabajo para imponer su libre albedrío en las fábricas y en las relaciones sindicales, para negar a los obreros cualquier derecho, como el de huelga, el contrato nacional, y obviamente, intensificar la represión contra las luchas.

En una situación en la que todo indica el agravamiento de la situación económica y social, la condiciones de los jóvenes empeoraran. Las  mujeres  serán privadas de los pocos servicios sociales, porque el dinero que queda en las cajas del Estado será puesto al servicio exclusivo de los voraces intereses de los capitalistas.

La clase obrera, los trabajadores, los jóvenes, las  mujeres no deben dejarse engañar por la propaganda del régimen.

A los patronos, a los banqueros, a los ricos y su gobierno que llaman a aprobar el texto de la contrarreforma constitucional, respondamos unidos y con firmeza:

¡Al referéndum del 4 de diciembre votamos masivamente «NO»!

Votando NO el proletariado italiano demostrará que no está dispuesto a dejarse pisotear por capitalistas que son los autores y sostenedores de la revisión constitucional.

Votando NO los trabajadores se vengarán de todas las medidas que el gobierno Renzi y los precedentes gobiernos han aprobado arruinando su vida, de todas las estafas y traiciones de la «oposición burguesa» y de los bonzos sindicales que van del brazo de los capitalistas y sus ministros. ¡Enviaremos un firme mensaje a los politicastros que campean  sobre nuestras espaldas: ¡Id a trabajar, parásitos!

Votando NO, la clase obrera y las masas populares no defenderán las decrépitas instituciones y el parlamentarismo burgués, sino el derecho a vivir y luchar por sus intereses y necesidades, a rebelarse y organizarse, a prepararse para la batalla decisiva.

Con el NO, además de rechazar la contrarreforma constitucional, diremos basta al neoliberalismo y a la política de austeridad impuesta por la UE de los capitalistas.

Diremos stop a los acuerdos de «libre comercio» y al súper poder de los monopolios internacionales.

Diremos «Fuera Italia de la OTAN!», ¡fuera las bases de los EE.UU., no a la política de guerra imperialista!

Diremos claramente «Fuera Renzi». El secretario del PD está en el Palacio Chigi sólo porque los charlatanes jefes socialdemócratas y reformista, le han aplanado el camino y no han querido movilizar seriamente a la clase obrera y las masas populares para derribarlo. Hoy, estos oportunistas sin pudor continúan a frenar y dividir la lucha y a desalentar a los obreros. Esa gente no denuncian el  carácter de clase de la contrarreforma, y se esfuerzan en reducir todo a una discusión abstracta en la que no participan las masas populares. Así ayudan a la reacción.

Con la victoria del NO, el gobierno Renzi recibirá un duro golpe. Pero no caerá si no lo hacemos caer mediante la lucha de masas, en las fábricas y en las calles. Por eso es necesario lanzarse rápidamente a la lucha consciente y unitaria, en la vía del frente único proletario anticapitalista y del frente popular contra la reacción y el peligro de guerra, a la construcción y multiplicación de sus organismos de masas (Comités, Coordinación, etc.) en las fábricas y en todos los lugares del país.

Con la victoria del NO y las movilizaciones obreras y populares, se abrirá una nueva situación. Las contradicciones entre los grupos burgueses se agudizarán. El problema de un auténtico gobierno obrero y demás trabajadores explotados, estará al orden del día en tanto que problema planteado a resolver mediante la acción histórica e independiente para salir de la profunda crisis en que se encuentra nuestro país, plantear la construcción del socialismo y resolver los grandes problemas que la burguesía ha agravado.

Se equivoca los que piensan que las cosas seguirán como están. El período del desarrollo pacífico del capitalismo pertenece al pasado. Estamos en un período histórico de agudización de todas las contradicciones del capitalismo, de creciente inestabilidad, de guerra y agudos conflictos de clase.

La clase obrera debe prepararse para resolver las cuestiones que debemos afrontar, para ganar las batallas y derribar al capitalismo. Y para ello necesita una vanguardia organizada y consciente: el Partido Comunista.

Obreros comunistas, jóvenes e intelectuales revolucionarios, hoy nada justifica la inacción al respecto. Es absolutamente necesario unirse en un único y fuerte partido marxista-leninista, el Partido comunista de la clase más revolucionaria e la sociedad, el proletariado. ¡Trabajemos juntos en esa dirección!

Noviembre de 2016

Comité Nacional de Dirección

Plataforma Comunista - por el Partido Comunista del Proletariado de Italia