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Anunciamos con alegría la celebración del 8º congreso de nuestro partido, un congreso ordinario que ha tenido lugar en el plazo marcado por nuestros estatutos, un congreso que se ha celebrado en las particulares condiciones del estado de urgencia decretado a raíz de los atentados del 13 de noviembre.

Durante la fase de preparación del congreso, los organismos del partido estudiaron los textos políticos del balance de la aplicación de nuestra línea de frente popular revolucionario en los últimos cinco años, marcados por nuestra participación en el “Front de Gauche” [frente de izquierda] . Un texto sobre las lecciones a sacar de la lucha del pueblo griego, ha sido también discutido en todas las organizaciones del partido.

La discusión sobre el balance de nuestra participación y de nuestra actividad en el seno del frente de izquierda se ha centrado sobre el potencial y la dinámica que el frente de izquierda permitió desarrollar con motivo de las elecciones presidenciales de 2012, y sobre nuestra lucha por desarrollar la necesidad de la ruptura con el imperialismo francés.

Esta dinámica de movilización política de masas, de lucha contra la política neoliberal, se ha debilitado poco a poco, porque la única perspectiva planteada era la de los períodos electorales. A esto hay que añadir las divergencias entre los componentes del frente de izquierda sobre la posición a tomar frente a Hollande y sus diferentes gobiernos, que continúan calificando de «izquierda», mientras que la política que aplica es claramente neoliberal.

Con su contribución escrita y oral, los delegados han enriquecido los textos con las discusiones en el partido y la experiencia acumulada por las células y los comités. El informe de actividad, presentado por el comité central saliente en el inicio del congreso, ha permitido a los delegados aprovechar la experiencia del conjunto del partido en el combate por concretar la línea de frente popular revolucionario en los diferentes terrenos de la lucha de clases.

La aprobación por unanimidad del informe sobre la actividad y de los dos textos políticos, discutidos y enriquecidos, testimonian la profunda unidad que ha caracterizado el conjunto de las discusiones y de los trabajos: una unidad política e ideológica, basada en sólidas convicciones comunistas y el espíritu de responsabilidad de los delegados. Para muchos de ellos, jóvenes y menos jóvenes, era el primer congreso en el que participaban. Es este colectivo quien, en una segunda fase, ha discutido las orientaciones políticas para los próximos años.

Años que se anuncian difíciles, complejos, llenos de peligros y que, al mismo tiempo, van a plantear con mayor agudeza la necesidad de romper con el sistema capitalista- imperialista. Un sistema que siembra el caos y la inestabilidad en vastas regiones, acrecienta la miseria y la pobreza, atiza la división, fomenta la guerra y alimenta las corrientes reaccionarias so pretexto de la «guerra contra el terrorismo».

El imperialismo no es una noción abstracta: es un sistema de Estados al servicio de la oligarquía financiera y de los monopolios, de las instituciones internacionales, como la UE, la OTAN, el FMI, todos ellos instrumentos del imperialismo, de gobiernos que aplican una política antiobrera y antipopular, política de austeridad y de guerra. Son potencias imperialistas que rivalizan entre sí, que se enfrentan para apoderarse de las riquezas, de los mercados, que se oponen a las luchas de los pueblos que combaten por su independencia, su soberanía e independencia social. Entre las potencias imperialistas más agresivas, están las grandes potencias, EEUU, Rusia, China, y está el imperialismo francés. Está la política de Hollande, de su gobierno, que lleva a cabo una ofensiva constante contra la clase obrera y las masas populares, que ha montado un Estado de vigilancia generalizada y de criminalizar la protesta social, y que se ha involucrado en África, concretamente en la región subsahariana y en el Próximo Oriente, en la guerra «contra el terrorismo».

El congreso ha analizado esta situación en pleno desarrollo, para fijar los ejes de movilización que permitirán la ruptura, hacer progresar la conciencia de la necesidad de esa ruptura, y organizar la resistencia en todos los terrenos contra esa política y el sistema. El congreso ha trazado la «hoja de ruta» para el partido durante los próximos años, una hoja de ruta que se sintetiza en desarrollar y organizar la resistencia obrera y popular contra la política de austeridad y de guerra.

Los debates y decisiones del congreso han estado marcados por el internacionalismo proletario, que es una marca que caracteriza a nuestro partido, lo que reconocen las fuerzas en Francia e internacionalmente, que saben de nuestro compromiso en el apoyo a las luchas de los pueblos dominados por el imperialismo francés, especialmente con los pueblos de África. Es lo que dicen los partidos y organizaciones miembros de la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista-Leninistas (CIPOML), de la que nuestro partido es miembro fundador, que han dirigido al congreso mensajes de solidaridad y apoyo. Es lo que ha subrayado la delegación del Partido Comunista Revolucionario Voltaico, que ha participado en los trabajos, en su mensaje y en sus intervenciones en los debates.

Nuestro partido es un partido comunista, marxista-leninista, internacionalista. Nunca ha ocultado su bandera que levanta con orgullo hoy más que nunca. Un momento álgido del congreso ha sido la discusión sobre la perspectiva de la revolución y del socialismo, objetivo por el que lucha nuestro partido y que, en definitiva, es su razón de ser.

El comité central elegido en el congreso tiene la tarea de dirigir la aplicación de nuestra línea de frente popular revolucionario, de nuestra línea para desarrollar y organizar la resistencia de la clase obrera y popular contra la política de austeridad y de guerra, trabajando con todas las fuerzas dispuestas a participar en este combate.

Nuestro partido llama a las mujeres, a los hombres, a los jóvenes que quieran participar en ese combate, a organizarse en nuestras filas.

 

París, diciembre de 2015

Comité Central del Partido Comunista de los Obreros de Francia.