El 11 de mayo conocimos, a través de Onda Cero Sierra, que «la dirección de los supermercados Gigante ha comunicado en el transcurso de una reunión celebrada esta tarde a los miembros del Comité su decisión de presentar concurso voluntario de acreedores ante la autoridad competente». Según explican, «esta decisión surge de la necesidad de hacer frente a la situación económica actual, siendo el ánimo de la dirección de la empresa continuar con la actividad hasta volver a una situación de normalidad». Esta decisión ha cogido por sorpresa tanto a los trabajadores como a los sindicatos. El conflicto que se inició en las Navidades de 2014 ya hacía sospechar que formaba parte de una maniobra para presentar pérdidas en la empresa.

En un artículo publicado en el Octubre del mes de febrero, hacíamos un análisis de los acontecimientos y reflejábamos la situación de la empresa y de los trabajadores:

«El desabastecimiento de productos, por falta de pago a los proveedores, fue provocando el cierre progresivo de líneas: cadena de frío, panadería, pescadería… Durante el último mes, la empresa estaba siendo desmantelada. Los trabajadores no habían cobrado las nóminas de diciembre.

Esta situación no era producto de una falta de ventas o de la situación insostenible de una empresa en quiebra, por el contrario es una empresa con fuertes ganancias. Las disputas entre los socios herederos de las dos familias que iniciaron el negocio pone en peligro la continuidad de los quinientos puestos de trabajo.

El ambiente “familiar” y paternalista que ha reinado durante años ha favorecido la situación tranquila y confiada de los trabajadores y su actual desorganización. La falta de actividad sindical ha permitido que cuenten con un “Comité de Empresa” que es el “comité de la empresa”, en la que su presidente es el jefe de personal, independientemente de que las siglas con las que ostentan la representación legal de los trabajadores sean las de CCOO y UGT.»

La hoja que, al finalizar el conflicto, repartimos a los trabajadores desde la Plataforma por la Defensa de los Derechos Sociales de la Sierra de Guadarrama, de la que nuestro Partido forma parte, decía:

«Es importante, ahora que la situación parece más sosegada, analizar lo que ha pasado y sacar lecciones para lo que puede avecinarse a corto o medio plazo.

Para defender los puestos de trabajo hace falta movilización, buscar salidas en la negociación con la empresa que garanticen los puestos de trabajo, y si los actuales patrones venden la empresa, conseguir la subrogación en la nueva empresa de todos los trabajadores respetando los derechos adquiridos, antigüedad… Y, para todo eso, es necesario que los trabajadores se coordinen, que formen una piña en el objetivo de defender los puestos de trabajo, es importante que en cada centro haya representantes de confianza y a ser posible miembros del Comité de Empresa (que en pocos meses se tendrá que renovar) que participen en las reuniones del Comité, con la Empresa y en todos los foros de representación, que coordinen los centros y den información real y precisa y recojan el sentir y las propuestas del conjunto de la plantilla.

Otra experiencia es que no se debe llevar de manera individual las reclamaciones laborales cuando forman parte de un conflicto que afecta al conjunto o a gran parte de una plantilla. Esto es lo que hizo el Comité de Empresa. El Comité buscó un despacho privado que, independientemente de su capacidad profesional, desarrolló unas acciones de demandas para cobrar y negociar las posibles indemnizaciones si se cerraba, pero como es lógico, sus intereses y conocimientos no están por ayudar a organizar la movilización para conseguir mantener los puestos de trabajo y con ello asegurar los salarios.

Las medidas de movilización y presión tienen que acompañar las negociaciones, las demandas jurídicas… y no pueden ir por caminos distintos para que el resultado sea favorable a los intereses de los trabajadores.»

Esos análisis y esas palabras están totalmente vigentes.

Estamos en contacto, tanto con trabajadores de los supermercados, como con la federación de CCOO Madrid que lleva Comercio, para apoyar cualquier medida y acción encaminada a ayudar en la organización y respuesta de los trabajadores para defender todos los puestos de trabajo.