Hay motivos para una huelga en la educación*

La educación pública está sufriendo desde hace años el acoso y derribo por parte del Partido Popular. La LOMCE es la última pieza de una política educativa clasista, destinada a reforzar la enseñanza privada concertada y vaciar de contenido humanístico el sistema educativo. El reforzamiento de la asignatura de Economía (siempre impartida desde una óptica neoliberal), la progresiva marginación de la Filosofía y la Historia, así como la potenciación de la Religión, están conduciendo a la degradación de la educación, sometida a los dictados de un modelo pedagógico absurdo en el que los contenidos científicos se ven sustituidos por oscuros estándares de aprendizaje y competencias.

Las reválidas previstas en la ley se van a convertir en una carrera de obstáculos cuya finalidad no es mejorar la calidad de la educación: lo que pretenden es apartar de los estudios superiores a un número creciente de estudiantes y desviarlos hacia la formación profesional, para satisfacer la demanda de mano de obra barata de los empresarios.

Precisamente en la Formación Profesional las tasas también han aumentado, pero sin llegar a ser un factor decisivo para excluir a las familias de las clases populares. La exclusión se hace de un modo distinto al universitario: en lugar de ser por las tasas a pagar, esta exclusión se produce por la oferta de plazas públicas, que cada vez son más escasas. Las familias (las que pueden) tienen que optar, así, por la educación privada o la concertada, para las que cada vez se dan más becas en detrimento de los centros públicos. Además, en estos niveles, en los centros públicos, sólo realizarán prácticas los alumnos o alumnas con mejores calificaciones. Esto lleva a que quienes tengan más dificultades queden relegados a no aprender adecuadamente el oficio que han elegido, además de instaurar y fomentar un espíritu competitivo y no colaborativo en los centros de estudios.

La espectacular subida de las tasas en las matrículas universitarias y el recorte en las becas castigan duramente a las clases populares, convirtiendo la Universidad en un lugar solo accesible para las elites con alto poder adquisitivo.

Profesores, asociaciones de madres y padres y estudiantes deben unirse masivamente a esta huelga para frenar definitivamente las agresiones que sufre la educación pública. Desde la Juventud Comunista de España (marxista-leninista) hacemos un llamamiento a la paralización total de la enseñanza primaria, secundaria y universitaria el día 26 de octubre, y a la asistencia masiva a las manifestaciones que tendrán lugar: la de estudiantes por la mañana, y la unitaria de todos los sectores afectados por la tarde.

Esta huelga debe constituir el inicio de la recuperación de la lucha popular y de la movilización en la calle. Y, para ello, hay que dar un contenido político a la lucha. El modelo educativo del PP forma parte del sistema político y económico que padecemos. Combatir la LOMCE es pelear por la educación pública, pero también es luchar contra el régimen monárquico y avanzar en la ruptura política por la República.

¡¡¡CONTRA LA LOMCE!!!

¡¡¡EN DEFENSA DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA!!!

Octubre de 2016

JUVENTUD COMUNISTA DE ESPAÑA (marxista-leninista)

 

(*) En Madrid, firman también Federación Republicanos (RPS) y Socialismo Mostoleño (SOMOS).