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Por Carlos Hermida

Afirma el refranero español: “dime con quién andas y te diré quién eres”. Y esto viene a propósito de un libro, publicado recientemente, que lleva por título 1936. Fraude y violencia en las elecciones del Frente Popular, cuyos autores son dos profesores de la Universidad Rey Juan Carlos. Y es que impartir la docencia en la URJC lleva consigo el riesgo de que adquieras hábitos poco saludables.

La tesis de la citada obra es que a partir del 19 de febrero de 1936, momento en que Portela Valladares entrega el gobierno a Manuel Azaña, se producen una serie de irregularidades en el recuento de votos que, según los autores, pone en entredicho el triunfo de la candidatura frentepopulista. Bajo el manto de una pretendida objetividad académica, esta tesis intenta proporcionar munición a una derecha fascistizada que lleva años difundiendo mentiras en torno a la II República y la Guerra Civil.

Este día, después de seis meses de furiosos e ininterrumpidos combates, rendían las armas los restos de los 330.000 hombres del ejército hitleriano de Stalingrado, cercado en noviembre de 1942 en el frente de la inmortal ciudad. En Stalingrado se hundió el loco delirio de los imperialistas alemanes que aspiraban a imponer al mundo el yugo de su cruel dominación. En Stalingrado se hundió también la vana esperanza de los imperialistas angloamericanos, que retrasaban conscientemente la apertura del segundo frente de guerra en Europa en espera de que el Ejército Soviético se desangrara, para con el mínimo esfuerzo decidir la guerra e imponer su «paz», paz imperialista a los pueblos, y entre ellos al soviético, que forjaba con su sangre la victoria.

El eco victorioso de la gran batalla inflamó a los pueblos sojuzgados de Europa, que se lanzaron a la lucha con redoblado entusiasmo, y la humanidad, con los triunfos de las armas soviéticas, veía disiparse la terrible amenaza de la esclavitud fascista que la amenazaba. Stalingrado marcó el viraje decisivo en el curso de la guerra. La batalla de Stalingrado fue una de las más sangrientas de toda la guerra. Baste decir que, después de la capitulación, de entre los escombros y ruinas de sus casas fueron retirados 147.200 cadáveres de soldados y oficiales alemanes y 46.700 de los heroicos defensores soviéticos de la ciudad.

Por Javier P. Galindo

El economicismo o tradeunionismo fue una corriente dentro del marxismo teórico de finales del siglo XIX y principios del XX, cuando aún la revolución socialista parecía una utopía irrealizable, que se basaba en orientar el activismo hacia las condiciones económicas de la clase obrera. Así, sus principales luchas se dirigían al nivel de sueldos, jornadas de trabajo, condiciones laborales y de vida… Aquella corriente fue rápidamente atajada por Lenin, entre otros, reorientando la militancia hacia posiciones revolucionarias que incluían las condiciones materiales, pero las vinculaban a la conquista del estado por la clase trabajadora.

Tras la Revolución Socialista el tradeunionismo quedó como tarea exclusivamente sindical, totalmente separada del trabajo de los partidos políticos, durante todo el siglo XX. Sin embargo, la degradación del sindicalismo, el abandono de posiciones revolucionarias en el campo de la izquierda, y la desaparición de referentes históricos ha logrado retrotraer la actualidad política hasta las viejas trincheras del tradeunionismo a través de las nuevas olas que agitan el activismo político del siglo XXI.

Por J. Romero

Artículo publicado en enero de 2007

Si el eco de su voz se debilita, pereceremos1

El 24 de enero se cumplen treinta años de los asesinatos de los abogados de Atocha. Aquel brutal crimen no fue un hecho aislado: el mismo día, a las 16:20 horas, moría María Luz Nájera alcanzada por un bote de la policía disparado a corta distancia, cuando participaba en una manifestación de repulsa por el asesinato el día anterior, de Arturo Ruiz, por disparos de elementos ultraderechistas2.

Un año antes, el 3 de marzo de 1976, la policía disparaba contra trabajadores de Forjas Alavesas, encerrados en una iglesia de Vitoria, asesinando a cinco de ellos e hiriendo a unos cien; unos meses después, dos manifestantes más caerían en Montejurra y así, en un largo goteo, cerca de cien ciudadanos, la mayoría trabajadores y estudiantes, fueron asesinados por bandas fascistas que campaban a sus anchas o a manos de la policía, a lo largo de los cuatro años que transcurren entre la muerte del dictador Franco, en 1975 y la promulgación de la Constitución Monárquica en 1979.

Por Fabio Giovannini, Breve historia del anticomunismo

Indonesia, cuarto país más extenso del mundo, con cerca de 200 millones de habitantes e importantísimos yacimientos petrolíferos, fue escenario desde la segunda mitad de los años sesenta de un auténtico exterminio de los comunistas. La matanza fue de tal calibre que marca un sangriento hito en la memoria del anticomunismo y en la guerra de contrainsurgencia.

El PKI (Partido Comunista de Indonesia) era de tendencia claramente independentista y, tras una intensa oleada de huelgas, en 1927 lo disolvieron los holandeses, que eran quienes por entonces controlaban el archipiélago. Los comunistas eran quienes lideraban las luchas de liberación nacional, razón por la que se les reprimía y perseguía con dureza. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Indonesia proclamó la independencia y, al poco tiempo, fue nombrado presidente Achmed Sukarno, gran líder nacionalista y artífice de la independencia.

Por J. Romero

“La escuela filantrópica es la escuela humanitaria perfeccionada. Niega la necesidad del antagonismo; quiere convertir a todos los hombres en burgueses...Ni que decir tiene que en la teoría es fácil hacer abstracción de las contradicciones que se encuentran a cada paso en la realidad...Por consiguiente los filántropos quieren conservar las categorías que expresan las relaciones burguesas, pero sin el antagonismo que es su esencia y que les es inseparable. Creen que combaten firmemente la práctica burguesa, pero son más burgueses que nadie” (Carlos Marx, Miseria de la Filosofía).

Una vez nombrado el nuevo gobierno Rajoy, sus primeras medidas irán dirigidas a cumplir las exigencias de la Comisión Europea de reducción del déficit público en hasta 15.000 millones adicionales, lo que se traducirá en nuevos recortes.

Visto el fracaso del reformismo, sus ideólogos miran hacia Europa como causa y solución de todos los males: no han podido, dicen, cumplir lo sustancial de sus promesas electorales, porque la Unión Europea impide con sus exigencias cualquier reforma. No obstante, su solución vuelve a ser aplicar paños calientes para combatir una pulmonía.

Por Aníbal Bagauda

El gobierno es el Comité Central de la burguesía, decía Marx. Y la burguesía española, que no podía estar más tiempo sin su Comité Central, cerró su crisis de gobernabilidad “cortando la cabeza” a Pedro Sánchez. Ya tiene su Comité Central. Demostró bien a las claras de lo que es capaz cuando sus intereses se ven comprometidos.

Tenemos un “nuevo” gobierno gracias a Ciudadanos y al “NO es abstención”. Un ejecutivo del corrupto PP, con un corrupto Presidente, que adelantaba que va a mantener la misma política económica puesto que las que implementó en la pasada legislatura han dado buenos resultados: debe ser “sustancialmente la anterior” porque ha “funcionado”; es “muy importante” no “liquidar por puros prejuicios ideológicos” las reformas de la pasada legislatura porque fueron “eficaces y buenas para el conjunto del país” (verdad es que han “funcionado” y sido “eficaces y buenas”, pero para una ínfima minoría). Este último mensaje, al no tener mayoría parlamentaria, iba dirigido especialmente al PSOE: hay que actuar con “responsabilidad”, porque “nadie puede impedir el ejercicio razonable de la acción de gobierno”, avisaba el gallego.

Por Carlos Hermida

Hace 80 años, cerca de 40.000 hombres de diferentes países llegaron a España para defender el régimen republicano. Franceses, ingleses, alemanes, italianos, estadounidenses, cubanos, búlgaros, polacos… lo dejaron todo, la patria, la familia, los estudios  o el trabajo y, tras grandes dificultades, vinieron a nuestro país  para combatir al fascismo, para enfrentarse con las armas en la mano a los militares que se habían sublevado contra la legalidad republicana.

Muchos eran comunistas, pero también había socialistas, republicanos o simplemente personas de ideas progresistas, pero a todos les unía el espíritu antifascista y la rabia que provocó la insurrección militar del 17-18 de julio de 1936.

Eran obreros manuales, poetas, profesores, médicos, hombres de diferentes oficios y profesiones, unidos por un sentimiento de solidaridad con el pueblo español. Vinieron voluntariamente a luchar y morir en las tierras de España para defender la libertad del pueblo español. Combatieron en primera línea de fuego, en los lugares más expuestos y en las batallas más duras: la defensa de Madrid, el Jarama, Teruel, el Ebro…

Por Raúl Marco

La muerte de Marcos Ana me ha cogido por sorpresa. No debía ser así. Con sus 96 años… Unos días antes, un amigo me preguntó por Marcosana (así, todo junto, nunca separábamos el nombre del apellido), y le respondí que hacía tiempo que no lo veía, pero que se mantenía en forma…

«Un hombre bueno», «La voz libre y resistente», «Una bandera sin llanto…». Todo eso era ciertamente el camarada y amigo Marcos Ana. Es difícil imaginarse cómo se puede resistir 23 años en las cárceles franquistas, sin romperse, sin renunciar a las ideas. Ver a diario como los carceleros se llevaban a camaradas para ser fusilados, y tú estás en la lista de los condenados a muerte. Son muchos los presos del fascismo que han pasado meses y años por situaciones semejantes. Son muchos los que han resistido y se han mantenido íntegros, sin ceder.

Marcos Ana, el comunista Marcos Ana, resistió durante 23 años. Nunca se rindió, años en los que para él, desde la cárcel escribía: «La tierra no es redonda/es un patio cuadrado/donde los hombres giran/Bajo un cielo de estaño.»

Por Efrén H.

Cuando Gramsci afirmó que  “la verdad siempre es revolucionaria”, no estaba emitiendo un juicio moral ni una proposición ética, sino que se refería a una cuestión política de primer orden, la necesidad de conocer la realidad para transformarla, en cuanto que solo el conocimiento de las condiciones objetivas permite a los comunistas trazar una teoría revolucionaria que hace posible una praxis revolucionaria.

El desconocimiento de la realidad material es, en el sentido gramsciano, la no-verdad que nos aleja de la revolución. La verdad consiste, por el contrario, en la aprehensión de lo real en su complejidad dialéctica. Y la realidad política de nuestro país es bastante grave, especialmente para las clases populares.

La crisis del PSOE, la incapacidad política de Podemos y la práctica desaparición de Izquierda Unida, subsumida en el partido que lidera Pablo Iglesias, nos encamina a un nuevo gobierno del Partido Popular. Parece sorprendente que un partido acosado por gravísimos casos de corrupción, que ha practicado durísimos recortes económicos en servicios públicos básicos, provocando una catástrofe social en forma de paro, exclusión social, desahucios y pobreza infantil, pueda volver a dirigir la política de nuestro país.

Por Lola Val

1975: En los meses precedentes, la ofensiva del Frente POLISARIO y las movilizaciones de la población saharaui fueron incontenibles. El 12 de mayo, la misión de la ONU que llega al Aaiún es recibida por 11.000 saharauis que vitorean al Polisario; en mayo comienza la evacuación de mujeres y niños europeos del Sahara; saharauis integrados en la Patrulla Nómada se sublevan y capturan vehículos y militares del ejército español; deserción de saharauis encuadrados en la fuerzas españolas…

Agosto-septiembre: entrevista en Madrid de El Ouali Sayed (Secretario General del F. Polisario) y Cortina Mauri (Ministro de Asuntos Exteriores de España) negocian para el intercambio de prisioneros.

14 de octubre: la ONU declara que el pueblo saharaui apoya al F. Polisario y el TIJ, en sus conclusiones, no reconoce derechos jurídicos sobre el Sáhara Español ni a Marruecos ni a Mauritania.

Por Jesús Anero

¿Qué es el storytelling? la respuesta inocente sería que es el método para contar historias, con el objetivo de entretener, educar, transmitir la cultura o inculcar un sistema de valores morales en un grupo de personas. Pero esta actividad tan humana, contar historias o cuentos, desde mediados de los noventa, primero en EEUU y posteriormente en Europa, se ha convertido en el instrumento de la mentira de Estado y del control de opiniones.

Algunos ejemplos del uso del storytelling son las marcas comerciales, las cuales han pasado de vender un producto a vender una historia, basta observar los anuncios actuales; nos venden ilusiones, sensaciones, experiencias, mucho más allá del simple objeto que compramos. Un manager inventará historias para motivar o despedir a sus trabajadores, los médicos escucharan las historias de sus pacientes, y estos solo querrán oír las historias que más les gustan, la famosa segunda opinión, los periodistas y reporteros han convertido la información en narrativa, hasta los psicólogos utilizan una terapia similar.

huelgaestudiantesPor Agustín Bagauda

El pasado 26 de octubre tenía lugar una huelga en la enseñanza convocada por las asociaciones de padres (CEAPA) y alumnos (Sindicato de Estudiantes y la federación de estudiantes FAEST) y, sólo en algunas comunidades (Madrid, Andalucía, País Vasco y Murcia), por los sindicatos de trabajadores.

Sin entrar a considerar la oportunidad de esta huelga, lamentamos que no haya habido una mayor coordinación y unidad de todos los sectores de la comunidad educativa y de sus organizaciones, así como una posición única de los sindicatos de trabajadores de la enseñanza para el conjunto de España. Estas diferencias y divisiones nos hacen perder fuerza y dársela al adversario.

Las reválidas eran el motivo fundamental de la movilización, que son impuestas ya para el presente curso. El señor Rajoy afirmaba, en el primer debate de investidura, intentando pescar algo, que quedarán sin efecto académico hasta un nuevo pacto educativo, cuando es cosa sabida que este curso no lo van a tener.

Por P. Recife

Entre los años 2012 y 2014 multinacionales tecnológicas de primera línea como MySpace, Linkedin o Dropbox fueron objeto del robo de cientos de millones cuentas y claves de sus usuarios. En septiembre de este año saltaba la noticia de que se habían “hackeado” (en el 2014) cientos de millones de cuentas de correo de la multinacional YAHOO. La empresa lo puso en conocimiento público, mediante un comunicado del 22 de ese mes1, en el que manifestaba sus sospechas de que el ataque ha sido avalado por algún Gobierno. Cinismo puro, como veremos.

Semanas después, según informaron dos exempleados y una tercera persona al corriente de los hechos, la realidad era muy otra: Yahoo espió cientos de millones de cuentas de correo electrónico de sus clientes al servicio de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) o la Oficina de Investigación Federal (FBI). Yahoo, lejos de desmentir la noticia se limitó a declarar a la agencia REUTERS: “Yahoo es una empresa que opera en el marco legal y cumple con las leyes de Estados Unidos”.

Por Marcial Tardón

El pasado 4 de septiembre era canonizada en Roma la albanesa Agnes Gonxha, más conocida como la “Madre Teresa de Calcuta”. Dicho acontecimiento no revestiría ningún significado especial, salvo para los seguidores de una organización ideológica creada por el hombre, que da títulos tan legítimos como imaginarios a sus personajes más relevantes.

Pero sí nos incumbe profundizar con cierto detenimiento en la vida y en la obra de esta mujer en su vertiente netamente humana, pues es aquí donde se refuerza con más rotundidad los claroscuros de esta “santa” y de la organización que la ha dado amparo y cobijo durante décadas. Para ello no solo necesitó de la “ayuda espiritual”, sino de una amplia relación con personajes poco o nada edificantes para cualquier persona y se supone que aún menos para alguien que defendía a capa y espada la llamada religión católica. Su candidatura a los altares se había lanzado mucho antes de este año.

Por P. Recife

¿Una herramienta represiva contra la clase obrera?

En anteriores artículos ya hemos visto diversos aspectos de cómo es utilizada la tecnología por el capitalismo para su sostén y desarrollo, para su crecimiento y acumulación de capital pero nunca para los intereses de la inmensa mayoría de la Humanidad. Pero también hemos visto cómo trata de controlar nuestras vidas por diversos medios telemáticos. En esta y siguientes entregas tratamos algunas tecnologías que pasan desapercibidas pero que sirven, o pueden servir, para controlar y, en última instancia, reprimir.

En enero del año pasado fue presentado en Lleida, por el denostado Ministro del Interior Jorge Fernández Díaz, acompañado por el director de la policía, Ignacio Cosidó, el nuevo DNI electrónico. Esto no tendría mayor relevancia si no fuera porque este nuevo DNI, que es obligatorio para cualquier ciudadano, trae innovaciones de dudosa legalidad y respeto a la intimidad de las personas.

Por J. Anero

La URSS en la década de los veinte, tras la Revolución, era un país claramente atrasado. En 1925, aproximadamente la mitad de la renta nacional se generaba en la agricultura, que ocupaba a más del 80% de la fuerza de trabajo y la producción industrial per cápita era 16 veces inferior a la norteamericana. En los años que pasaron desde 1928 hasta 1941 los planes quinquenales convirtieron a la URSS en la segunda potencia económica del mundo, lo que le permitiría rechazar al invasor nazi y vencerlo, llegando hasta la Cancillería de Berlín en 1945.

Los falsos historiadores, al servicio de la burguesía, nos presentan aquellos años con un cuadro dantesco, purgas, hambrunas, jornadas interminables, producción masiva sin ninguna calidad…pareciese que todo el pueblo soviético fue esclavizado durante años bajo el yugo del poder comunista y con la ayuda de siniestros agentes de seguridad y orden.

¿Quién puede creerse semejante cuento? La realidad es justo la contraria, el factor humano, libre y soberano ha desempeñado un papel fundamental en semejante desarrollo económico.

Por Agustín Bagauda

Las pasadas elecciones gallegas y vascas son importantes no solo per se, sino también por la transcendencia que tienen para la política estatal, muy en concreto para los procesos de investidura y la situación de crisis, en relación con lo anterior, que vive el PSOE.

En Galicia hemos asistido a una victoria incontestable del PP de Feijoo, ese partido “casta” y pata del bipartidismo que sale reforzado y consolidado, con un 47,5% de los votos y 41 escaños (la mayoría es con 38), los mismos que en 2012 pero con casi dos puntos porcentuales más. Y eso que la participación ha aumentado en casi nueve puntos, pasando del 54,91 % al 63.75 %, que debiera orientar el resultado hacia la izquierda (normalmente la abstención tiene ese sentido). Se produce el “sorpasso” y En Marea se convierte en la segunda fuerza con el 19,1 % de los votos y 14 escaños y el PSdeG-PSOE recibe un varapalo al perder 4 diputados y quedarse con 14, pero con menos votos que aquélla.

Por Santiago Baranga

Los marxistas-leninistas hemos insistido desde hace algún tiempo en que, pese a las apariencias, la situación política se ha ido aclarando desde la irrupción electoral del populismo “ciudadanista” en 2014. Y, en efecto, esta tendencia puede apreciarse, en primer lugar, en el sentido –muy negativo para las clases trabajadoras– de que se va despejando el camino hacia un nuevo gobierno del ultrarreaccionario Partido Popular (PP).

No hay duda de que millones de españoles se muestran atónitos, y a la vez indignados, frente a la capacidad de resistencia demostrada por el PP y la evidencia de que millones de trabajadores golpeados por la crisis se mantienen fieles a ese partido. Es cierto que, como denuncian los populistas de Podemos (silenciando interesadamente otros elementos), el factor “generacional” tiene su peso, al igual que la pertenencia al mundo rural.

Por J. Romero

«Para un marxista, es indudable que la revolución es imposible sin una situación revolucionaria; además, no toda situación revolucionaria desemboca en una revolución. ¿Cuáles son, en términos generales, los signos distintivos de una situación revolucionaria?... 1) la imposibilidad para las clases dominantes de mantener inmutable su dominación…, una crisis en la política de la clase dominante, que origina una grieta por la que irrumpe el descontento y la indignación de las clases oprimidas. Para que estalle la revolución no suele bastar con que “los de abajo no quieran”, sino que es necesario además que “los de arriba no puedan” seguir viviendo como hasta entonces. 2) Una agravación, superior a la habitual, de la miseria y de los sufrimientos de las clases oprimidas. 3) Una intensificación considerable, por estas causas, de la actividad de las masas, que en tiempos de “paz” se dejan expoliar tranquilamente, pero que en épocas turbulentas son empujadas… a una acción histórica independiente» (V.I. Lenin, La Bancarrota de la II Internacional).

Por P. Recife

Pese a lo que pretendían sus asesinos, sus ideas no fueron silenciadas con la bebida letal: ácido sulfúrico y gasolina, “el cóctel de la verdad”. Cipriano Martos, fué detenido en 1973 por difundir propaganda contra el régimen franquista y su maniobra continuista en la persona de Juan Carlos. Murió asesinado tras ser obligado a beber ácido en el cuartel de la Guardia Civil de Reus. Tenía 28 años, era encofrador y comunista. Cuarenta y tres años después, aún no se sabe quién le suministró el líquido corrosivo. Ahora la juez María Servini quiere arrojar luz sobre todo lo que rodeó a los últimos días de la vida  nuestro camarada.

Nació en Huétor-Tájar (Granada) el 5 de julio de 1945, hijo de una humilde familia de jornaleros del campo que tuvo que emigrar pronto para huir de la miseria de la posguerra. Cipriano, que trabajó desde los 11 años en el campo, se fue pronto de casa: fue jornalero en Morón de la Frontera (Sevilla), minero en Teruel, empleado en fábricas textiles de Sabadell y Terrassa y, por último, encofrador en Reus. Según explicó él mismo en sus declaraciones en el auto de detención, llegó a la capital del Baix Camp «cuatro o cinco meses» antes de que sucedieran los hechos, esto es, entre marzo y abril de aquel 1973.

por J. Anero

La educación y la política educativa son cuestiones de clase. La burguesía utiliza dos métodos principales para reprimir al proletariado, uno es el obvio de la violencia, ya sea con leyes injustas, eliminando derechos adquiridos o con el propio uso de la represión contra las legítimas protestas; el segundo es el control de las conciencias de los ciudadanos. Este segundo es más sutil y menos obvio, pero por eso, a veces,  es más difícil de luchar contra él.

En el control de la conciencia están el uso de los grupos de comunicación como altavoces de los intereses de la burguesía, la censura a los textos accesibles, la vigilancia de internet y resto de dispositivos de comunicación, pero el punto que más nos interesa es la política educativa.
El capitalismo sabe perfectamente que el control de la política educativa le supone enormes beneficios, los comunistas también lo sabemos, recordando a Stalin: “La educación es una arma cuyo efecto depende de quién la tenga en sus manos y de a quién apunte”, baste como prueba que desde 1990 los diversos gobiernos en España han promulgado hasta siete leyes orgánicas de educación. Es obvio que la educación es un arma política.

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