Por Sofía Ruiz

En el décimo aniversario del lanzamiento del Pacto Mundial, el secretario general de Naciones Unidas decía, en el Foro Económico Mundial de Davos: “Nuestro tiempo exige una nueva constelación en la cooperación internacional: gobiernos, sociedad civil y sector privado trabajando juntos en pro de un bien colectivo mundial”. El sector privado quedaba así acreditado, junto a las instituciones públicas y las ONGD, como un agente de cooperación.

“Las empresas son una poderosa fuerza en la lucha contra la pobreza, ya que la actividad del sector privado genera los empleos e ingresos necesarios para dar lugar a una sociedad más equitativa y próspera.”: este es el discurso de la ONU, el Banco Mundial y de las agencias de cooperación de los principales países de Ayuda al Desarrollo (AOD) como USAID (agencia estadounidense), que viene realizando alianzas globales de desarrollo con corporaciones transnacionales como Coca-cola, Chevron. IBM…


Estas Alianzas publico-privadas son una herramienta para la expansión de las multinacionales, la superexplotación de las mujeres y los hombres de la clase obrera y la implantación del capitalismo inclusivo en las zonas excluidas. Todo ello encubierto bajo el discurso de la lucha contra la pobreza.

En nuestro país, la política de los distintos gobiernos ha sido integrar a las grandes empresas en el sistema de cooperación internacional con el fin de apoyarlas en la expansión de sus negocios. “Allí donde haya una empresa española, allí estará el Gobierno defendiendo como propios sus intereses”, decía el presidente Mariano Rajoy en un acto organizado por el Instituto de la Empresa familiar (Expansión,16/8/12).

El apoyo a la internacionalización de las empresas españolas es concebido como una “política de Estado” en la que se identifican las ganancias obtenidas por la minoría que posee la propiedad accionarial y ocupa la alta dirección de las grandes corporaciones con el “bien común” de la mayoría de la población (Pedro Ramiro.en Diagonal, 28/11/14).

España hizo su primera alianza público-privada en Perú, a través de un programa de cuatro años, cuyo presupuesto asciende a 9 millones de euros. Según la pagina de la embajada de España en Perú, “es una experiencia piloto, impulsada desde España, que busca trabajar en los sectores estratégicos para el desarrollo como son la dotación de los servicios de saneamiento, agua potable y para riego, educación y telecomunicaciones, así como la mejora de la producción, principalmente agropecuaria y forestal, y el fortalecimiento de la gestión local y diversos mecanismos democráticos para la concertación, incluyendo la igualdad de género y la capacitación de los involucrados e involucradas en los componentes sociales y productivos”…“Esta experiencia, es posible gracias al esfuerzo conjunto de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), las ONGDs Ayuda en Acción, Entreculturas, Solidaridad Internacional y Ecología y Desarrollo y las empresas Telefónica, Grupo Santillana y el Banco BBVA, a través de su Fundación Microfinanzas”

Esta Alianza tiene todos los ingredientes de las expediciones en busca de El Dorado: los nuevos conquistadores, empresas sin escrúpulos, denunciadas ante el tribunal de los pueblos por sus políticas laborales y medioambientales (2), las ONGs legitimando la expedición, la monarquía financiándola y el objetivo de expoliación encubierto por la ayuda a la pobreza.

Esta no es la primera expedición, desde hace 35 años, en que se crearon los créditos del Fondo de Ayuda al Desarrollo (FAD), existe una estrecha relación entre intereses comerciales y políticas de cooperación internacional.

Los créditos FAD orientados hacia el “desarrollo” de los países empobrecidos, suelen otorgarse condicionados a la compra de bienes y servicios españoles, con el claro objetivo de la internacionalización de las empresas españolas.

Según el informe: Créditos FAD: evidencias de ilegitimidad, elaborado por el Observatori del Deute en la Globalització (ODG) (3), Nicaragua recibió 4 créditos FAD vinculados a la mejora de las infraestructuras del sector eléctrico coincidiendo con la entrada en el país de la empresa transnacional española Gas Natural Fenosa, que en 2013 vendió sus participaciones en las compañías distribuidoras nicaragüenses Disnorte (83,69%) y Dissur (83,73%) a la sociedad nicaragüense TSK-Melfosur Internacional, conformada por las empresas españolas TSK y Melfosur, por 43 millones de euros, después de cinco años de diferencias con el Gobierno de Nicaragua a causa de las pérdidas que tenía en la distribución y la falta de apoyo para resolver el problema de las fugas y el robo energía. Aunque la Multinacional española sigue haciendo estragos en Méjico, Colombia y Guatemala, según Informe del Caso Unión Fenosa en América Latina del tribunal de los pueblos. (4)

La privatización de la electricidad en Nicaragua, con una gestión que paso a manos de Gas Natural Fenosa, llevo a que en los barrios empobrecidos de las ciudades de este país se multiplicasen los cortes de suministro y el racionamiento de electricidad; la falta de energía produjo problemas de atención sanitaria, falta de agua, alteración del horario lectivo en colegios, institutos y universidades, etc. , todo eso ocasiono un detrimento en la salud y calidad de vida de las capas populares, y especialmente de las mujeres que multiplicaron su carga laboral en el hogar y las horas de trabajo voluntario en las comunidades.

Las condiciones laborales de los empleados/as de Fenosa eran deplorables en 2013, cuando la multinacional española vendió su negocio en Nicaragua: el sueldo básico de un trabajador/a estaba entre 80 y 100 dólares mensuales cuando la cesta de la compra se situaba en 223 dólares. El modus operandi de la empresa fue la judicialización del diálogo social para bloquear negociaciones del convenio colectivo, la violación de derechos laborales y políticas antisindicales y de represión, como la detención de sindicalistas por el ejercicio de su trabajo sindical...

Las condiciones de Los trabajadores/as de las contratas eran aun peores, había contratas que aplicaban el polígrafo (detector de mentiras) a los trabajadores/as antes de contratarlos/as; no se les pagaban gastos de desplazamiento ni dietas, ni Seguridad Social, ni horas extras; No existían medidas de seguridad y protección; Los trabajadores/as eran multados o sancionados sin más explicación encontrándose con descuentos en su sueldo en el momento de cobrar la nómina; etc.

Eso sí, la multinacional española tiene un código ético, es una empresa con responsabilidad social corporativa, avalada por diversas ONGs como Aldeas infantiles o EDUCO, incluso ha creado su propia ONG: Dia solidario. En su código ético especifica : Las actividades y operaciones de Gas Natural Fenosa se desarrollan conforme a su declaración de Misión, Visión, Valores y Principios y a su adhesión al Pacto Mundial de Naciones Unidas, cuyo objetivo es la adopción de principios universales en los ámbitos de los derechos humanos, normas laborales y medio ambiente. (5)

La presencia internacional de la multinacional del textil Inditex también se relaciona con países receptores de ayuda en forma de créditos FAD o donaciones, como India, Turquía, Marruecos. El grupo tiene programas propios de ayuda al desarrollo para el bienestar social en zonas vulnerables, como Bangladesh, Camboya, Brasil con la colaboración permanente de Entreculturas, Médicos Sin Fronteras, Caritas o Cruz Roja, entre otras. (6).

Sin embargo la causa del incremento de las ganancias de Inditex, se debe a la ausencia de unas mínimas condiciones laborales en las fábricas de sus proveedores y subcontratas, incluido el trabajo esclavo de mujeres. En la India, por ejemplo, las empresas textiles que suministran sus productos a las marcas del grupo Inditex emplean a niñas y adolescentes sin contrato, privadas de libertad y en condiciones insalubres durante más de 72 horas semanales a cambio de un salario de 0,88 euros al día. (Lobo, José L.: “Trabajo esclavo en la India: Inditex, Corte Inglés y Cortefiel incluidas en la ‘lista negra’). La firma AHA, uno de los proveedores en Brasil de la compañía, fue denunciada por el Ministerio de Trabajo de aquel país al descubrir talleres donde inmigrantes indocumentadas trabajaban en condiciones de esclavitud: Su jornada laboral era de hasta 16 horas diarias, hacinadas en un espacio minúsculo que servía a la vez de taller y vivienda, con un solo cuarto de baño sucio y sin agua caliente, y todo para ganar 200 o 300 reales entre 90 y 130 euros al mes (7).

Las condiciones de trabajo y de vida de los trabajadores/as de sus fábricas de India, Brasil o Marruecos no son las que se recogen en su Código de conducta, como podemos comprobar:

Inditex considera a las personas como factor clave empresarial, defiende y promueve el cumplimiento de los derechos humanos y laborales y se compromete a la aplicación de la normativa y buenas prácticas en materia de condiciones de empleo, salud y seguridad en el puesto de trabajo (8).

La Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID) donó a El Salvador 26 millones de euros, de los cuales 5 son asignados a las ONG. La cooperación descentralizada, esto es, la procedente de las Comunidades Autónomas y las entidades locales, añade a este montante otros 17 millones. El 77 por ciento de esta donación se destino a infraestructuras y servicios sociales en el Golfo de Fonseca, Ahuachapán y el área metropolitana de San Salvador. En el Golfo de Fonseca está establecida una multinacional española, el Grupo Calvo, cuyas actividades han ido acompañadas de continuas denuncias de sus trabajadoras por la violación de sus derechos laborales. La plantilla de la empresa está formada, fundamentalmente, por mujeres que sufren una súper explotación: presencia de guardias armados en la fábrica, jornadas de duración excesiva, sin el pago de horas extras, intoxicaciones masivas y otros impactos a la salud, discriminación salarial, despidos por actividad sindical. La empresa se opuso reiteradamente y obstaculizó cuanto pudo la implantación de sindicatos en la planta. Además se han puesto de manifiesto riesgos laborales, con accidentes debido a la dispersión de químicos y a las precarias condiciones de la planta de producción. También se la ha acusado de prácticas oligopólicas que han puesto en riesgo o expulsado del sector a numerosos pescadores artesanales, con el consiguiente empobrecimiento de las comunidades. Esta multinacional también tiene su código ético, en el que, como en los casos anteriores, dice lo contrario de lo que hace (9).

Este es un pequeño recorrido que muestra la verdadera cara de las empresas multinacionales y sirve para constatar que el hecho de pretender regular la actividad de las compañías transnacionales con códigos de conducta voluntarios, como parte de las estrategias de Responsabilidad Social Corporativa, no deja de ser, un acto de cinismo, como mínimo. El discurso de desarrollo, reducción de la pobreza y mejora de la calidad de vida de los pobres se ha convertido en todo lo contrario, las grandes multinacionales se apoyan en las desigualdades económicas, en sus relaciones con los gobiernos y en la ambigüedad del marco jurídico para hacer crecer sus beneficios a costa de la población empobrecida. Esto es el capitalismo y los pobres también son un negocio.

Pero la conciencia proletaria de las mujeres y hombres trabajadores surgen allí: en las maquilas, en las fabricas donde se producen las mercancías cuyo valor excedente es expropiado por los dueños de los medios de producción; allí donde el que posee los bienes, ejerce su soberbia de clase, sobre el que no tiene nada más que su fuerza de trabajo y lo somete y lo humilla, elevando así su conciencia de clase.

Las mujeres que día a día se enfrentan con los conflictos generados por el capital: el hambre, la miseria, el desempleo, la explotación, la opresión tienen que organizarse, identificar a su enemigo principal y unirse a sus compañeros de clase para luchar juntos contra el capital. Este es el primer paso para construir una sociedad en igualdad con el hombre.

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(1) Página de la embajada de España en Perú.
(2) Informe del tribunal de los pueblos.
(3) Ver el informe completo aquí.
(4) www.enlazandoalternativas.org/IMG/pdf/7-ES.pdf
(5) Código ético de Gas Natural Fenosa
(6) Ayuda a países vulnerables (http://static.inditex.com/annual_report_2013/retos-objetivos-y-oportunidades/mejora-del-bienestar-comunitario)
(7) www.elconfidencial.com/espana/2011-08-19/brasil-acorrala-a-inditex-detectados-otros-30-talleres-de-esclavos-vinculados-a-zara_251132/)
(8) www.inditex.com/documents/10279/88163/Codigo-de-conducta-y-practicas-responsables.pdf/79fc6e30-b94e-435a-957c-4e5b20f7f65d
(9) Código ético del Grupo Calvo: www.grupocalvo.com/wp-content/uploads/COD-ETICA-CASTELLANO-WEB.pdf