Partido Comunista de los Obreros de Francia

Los atentados del 13 de noviembre han impactado grandemente en nuestro pueblo. Las manifestaciones de simpatía y de solidaridad con las víctimas han llegado de todas partes. El Gobierno de Hollande decretó el estado de urgencia y anunció la intensificación de las operaciones militares en Siria. Hollande, y el Gobierno de Valls se han lanzado a construir la unión nacional, a la que Valls ha calificado de «unión sagrada», con la derecha y bajo la presión de una extrema derecha que despliega su programa de odio, de división.

Hollande convocó el Congreso (conjuntamente Parlamento y Senado) el 16 de noviembre anunciando una serie de medidas para reforzar a la policía y al Ejército. ¡Para eso no hay «restricciones presupuestarias»! Han añadido la proposición inmediata de un proyecto de ley sometido al voto de los parlamentarios y senadores, para prolongar el estado de urgencia durante tres meses.

El proyecto fue aprobado por una aplastante mayoría: sólo seis diputados votaron en contra. Saludamos su valor; para nosotros había que votar en contra.

Hollande ha anunciado también un proyecto de reforma constitucional que introduce un «régimen civil de estado de crisis». Numerosas voces se han levantado en contra para alertar del peligro que conlleva una reforma de ese tipo, para las libertades democráticas La movilización ha de aumentar para impedir ese paso de instauración de un Estado policíaco y la militarización del espacio público. Desde que se ha instalado el estado de urgencia han sido prohibidas una serie de manifestaciones y de concentraciones, una prohibición que se prolongará durante los tres próximos meses. Así, la manifestación del 22 de noviembre, sobre el problema de la acogida de los migrantes, una parte de los cuales vienen precisamente de países como Siria e Irak, ha sido prohibida.

Al mismo tiempo numerosas manifestaciones, unas espontáneas y otras organizadas, han tenido lugar en París y en provincias. Esas manifestaciones han reunido a miles de personas, muchos jóvenes que quieren demostrar que no ceden al clima de miedo al que oponen la solidaridad. Denuncian también la amalgama y el estigmatización de la población de religión musulmana.

El movimiento obrero y sindical se siente legítimamente amenazado por las prohibiciones y son numerosos los sindicatos, los trabajadores, los militantes que utilizan el derecho de manifestación, de la defensa de nuestros derechos como trabajadores y el rechazo de una «tregua social». Por todo ello, saludamos la decisión de mantener las movilizaciones, concretamente la de apoyo a los trabajadores y sindicalistas de Air France que estarán ante los tribunales el 2 de diciembre.

Nuestro partido denunció el 14 de noviembre estos atentados, y repetimos nuestra oposición a las guerras que lleva a cabo el imperialismo francés en Siria, Irak, en África. Guerras que provocan un éxodo masivo de la población, siembran el caos y perpetúan la desestabilización en esas regiones, lo que crea un terreno favorable para reclutamiento de los grupos terroristas. Esta toma de conciencia se desarrolla: Hollande y su Gobierno quieren amordazar a la oposición contra su política a de guerra; «enrolarnos» en las puercas guerras y creando un clima de pavor.

El día 16 nuestro partido manifestó nuestra preocupación ante la militarización del espacio público, y ha reivindicado el derecho a manifestarse, a reivindicar. A combatir la política de miseria y de guerra. El estado de urgencia anula esos derechos; por ello es por lo que lo denunciamos; estaremos junto con los sindicalistas y los sindicatos, con los movimientos que luchan por las exigencias populares que denuncian la política de guerra, en la calle, en las manifestaciones y las concentraciones.

No a la unión nacional, no al estado de urgencia. ¡Manifestémonos por nuestros derechos!

París, 21 de noviembre de 2015

Partido Comunista de los Obreros de Francia (PCOF)